Cómo Erdogan utiliza los tribunales de Turquía como arma

Los tribunales turcos han sido utilizados como armas por el presidente Recep Tayyip Erdogan, dijo el miércoles Henri Barkey, investigador adjunto de estudios sobre Oriente Medio en el Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos.

En un artículo publicado en The Washington Post, Barkey dijo que el reciente fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre el caso del escritor encarcelado Ahmet Altan, había “iluminado la degradación total del sistema de justicia turco”.

Altan fue condenado a cadena perpetua en 2018 por “intentar derrocar el orden constitucional”. Los fiscales alegaron que el periodista había enviado “mensajes subliminales” al público antes del fallido golpe militar de 2016. Posteriormente, su condena se redujo a diez años y seis meses por “ayudar e incitar a una organización terrorista sin formar parte de su estructura jerárquica”.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó esta semana que no había pruebas que respaldaran las afirmaciones de los fiscales, y que la detención continua de Altan violaba el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH). Sin embargo, los tribunales locales se han negado repetidamente a cumplir con el CEDH. 

El caso es sólo uno de los muchos ejemplos de cómo Erdogan “ha transformado sistemáticamente el poder judicial turco en un instrumento coercitivo permanentemente a la ofensiva”, expresó Barkey, que agregó: “El objetivo es sofocar cualquier disidencia o crítica a Erdogan o sus políticas, con el objetivo final de eliminar todas las restricciones al poder ejecutivo”.

Barkey, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Lehigh, también enfrenta un proceso judicial en relación con el intento de golpe de 2016, junto con el filántropo encarcelado y defensor de los derechos humanos, Osman Kavala.

“La acusación emana de una coincidencia falsa: que yo estaba en Estambul en ese fatídico fin de semana del golpe dirigiendo un seminario sobre Irán, y tuve un encuentro casual con Kavala en un restaurante unos días después”, contó Barkey.

Kavala permanece en prisión a pesar de los repetidos llamamientos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para su liberación. Sin embargo, Altan fue liberado inesperadamente el miércoles después de que el Tribunal de Cesación de Turquía anulara su condena. Pero al ser liberado y vuelto a detener, quedan dudas sobre su futuro.

“La genialidad del sistema radica no solo en su arbitrariedad sino también en su imprevisibilidad -analizó Barkey-. Ser crítico significa vivir en un tiempo prestado, ya que nunca se puede prever cuándo se movilizará el aparato estatal para perseguir y acosar a alguien o por qué motivo”.

FUENTE: Ahval / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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