El acosos de Turquía contra los kurdos en el exilio

Después de que Suecia y Finlandia firmaran un memorando con Turquía sobre el ingreso de ambos países a la OTAN, durante la reunión de la alianza atlántica que finalizó ayer en España, el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdağ, dijo que las dos naciones deberían cumplir con los requisitos derivados de las solicitudes anteriores de Turquía. El funcionario también anunció que Ankara solicitaría la extradición de 12 kurdos de Finlandia y 21 de Suecia.

Turquía se había opuesto al ingreso de ambos países escandinavos en la OTAN, especialmente la de Suecia, citando “preocupaciones sobre el terrorismo”.

Como informó la agencia estatal Anadolu el 19 de mayo de 2022, Turquía quiere que se extradite a las siguientes personas: el escritor Mehmet Sıraç Bilgin, Aysel Alhan, Aziz Turan, el escritor y editor Ragıp Zarakolu, Halef Tek, Harun Tokak, Bülent Keneş, Yilmaz Ayten y Levent Kenez.

En declaraciones a Bianet, Ragıp Zarakolu, que vive en Suecia desde 2012, calificó “como un absurdo” los pedidos de extradición. El escritor, de 74 años, indicó que el ingreso de “Suecia y Finlandia me ha recordado la era de la esclavitud de antaño”.

Sobre esta definición, Zarakolu explicó que en los “tiempos antiguos, los prisioneros de guerra tenían la condición de esclavos y se pagaba un rescate para salvarlos. Entonces, percibo esto como una especie de solicitud de rescate. Pero, por encima de todo, se trata de un incidente de acoso. Porque a pesar de que saben que no podrán obtener ningún resultado de esto, (lo hacen) solo para hostigar a las personas que están en el exilio, fuera del país. Y la razón por la que estas personas están en el extranjero son las demandas presentadas en su contra en Turquía”.

Zarakolu no descartó de que “la República de Turquía tiene legalmente el derecho de presentar una solicitud basada en los archivos existentes. Pero también tiene la obligación de respetar las leyes de otros países”.

El escritor se refirió a las leyes de Suecia para explicar por qué el estatus legal y político de él y los demás exiliados en el país no pueden estar sujetos a una “solicitud de extradición”. “Estos archivos llegan a Suecia o a otros estados –apuntó-. Se evalúan. Los archivos no son evaluados por los gobiernos aquí, sino por los tribunales, en función de las normas legales pertinentes. Si es un archivo convincente y está equipado con pruebas, lo necesario es hecho de vez en cuando”.

“También hubo casos en que los delincuentes y criminales fueron extraditados de Suecia a Turquía y esto nunca ha sido un tema de debate”, agregó.

Zarakolu dijo que Turquía “ha estado declarando a los disidentes como criminales con fines políticos, y recurriendo al mecanismo de extradición de Interpol para solicitar su extradición”. “Este mecanismo también entró en escena para mí hace unos años. Se hizo una solicitud a través de Interpol –contó-. Esta solicitud fue remitida a la Corte Suprema aquí. Al final, la Corte Suprema de Suecia, que tiene la capacidad de Corte Constitucional aquí, examinó el expediente y dictaminó que el expediente debe ser rechazado ‘sobre la base de que los delitos indicados fueron contra la libertad de pensamiento y los actos relacionados no entran en el ámbito de los actos delictivos según la legislación sueca’”.

El escritor también habló del sistema de justicia en Turquía y estimó que “lamentablemente, no tener en cuenta las sentencias judiciales ha sido un hábito en Turquía”. Además, se refirió a los casos del empresario encarcelado Osman Kavala y el político encarcelado Selahattin Demirtaş: “El gobierno de Turquía quiere que otros gobiernos hagan lo mismo. Desafortunadamente para Erdogan, aquí no existen tales regímenes autoritarios. Los fallos judiciales están por encima de todo. Ya no hay nada que el gobierno pueda hacer al respecto. La solicitud de extradición ha sido rechazada”.

Según Zarakolu, ante los reiterados pedidos de extradición de Turquía, en el caso de Suecia su gobierno “ha vuelto a dar la misma respuesta: ‘Examinaremos los archivos y haremos lo necesario de acuerdo con nuestra propia ley’”.

Para el escritor, “i bien la última respuesta de Suecia ha sido calificada como un éxito, esta no es una respuesta nueva, sino la reiteración de la anterior”.

Por último, Ragıp Zarakolu remarcó que en Suecia hubo muchas críticas hacia los círculos izquierdistas y demócratas porque “se han mantenido pasivos ante el acoso de Turquía”.

FUENTE: Bianet / ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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