Es hora de que Turquía decida qué tipo de futuro quiere

Deniz Poyraz, una empleada en la sede del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) en Esmirna (sudeste de Turquía), murió en un ataque armado contra el local el 17 de junio pasado. Según las fotos compartidas en las redes sociales, el asaltante Onur Gencer había estado en el pasado luchando en Siria. Todavía no sabemos si recibió entrenamiento del Ejército Sirio Libre (ELS) respaldado por Ankara o de la Consultoría de Defensa SADAT, la compañía paramilitar patrocinada por el gobierno turco.

Gencer hizo decenas de amenazas en las redes sociales dirigidas contra los armenios. No se hizo nada al respecto con su discurso de odio y sus publicaciones amenazantes, ya que nuestros funcionarios estatales y nuestra policía parecen haber preferido perseguir los tuits pacíficos de quienes critican al gobierno.

Si un asaltante de 27 años puede entrar fácilmente en un edificio del partido con un Kalashnikov y cometer una masacre, en un intento de un ataque mayor, como se informó, es necesario cuestionar el sistema que, en palabras de la viuda del periodista armenio asesinado Hrant Dink, “crea un asesino desde que es un bebé”. Estas personas no aparecen de la noche a la mañana, y no tiene nada que ver con que un loco se enoje por algo y decida llevar a cabo una masacre.

En primer lugar, se sientan las bases para llevar a cabo masacres. Durante los enfrentamientos armados y los toques de queda en las provincias kurdas, en 2015-2016, estructuras paramilitares como SADAT y el grupo Esedullah (Leones de Alá) salieron al campo para medir su fuerza luchando contra los kurdos.

SADAT ha tenido una considerable atención de la prensa durante años en Turquía, donde los políticos de la oposición dicen que la empresa trabaja para hacer cumplir la agenda del presidente Recep Tayyip Erdogan sin ninguna supervisión pública.

Escuché por primera vez de SADAT en relación con la aldea de Mehle, en el sureste de la provincia de Diyarbakır. En julio de 2016, 33 aldeanos de Mehle fueron torturados e intentaron enterrarlos vivos. Los aldeanos dijeron que los “soldados” que intentaron quemarlos hablaban árabe, y agregaron que otros soldados vinieron y los salvaron. Estas estructuras paramilitares se están fortaleciendo y están operando no solo en Lice, sino en toda Turquía mientras crían asesinos armados.

Es bien sabido quién crea un asesino desde que se es un bebé en este país, sentando las bases para estas masacres.

El gobierno, que difunde el odio contra el HDP en las televisiones turcas y apunta al HDP y a los kurdos, también es responsable del asesinato de Poyraz.

El aliado de extrema derecha del partido gobernante, el Partido del Movimiento Nacionalista (MHP) y su líder, Devlet Bahçeli, son responsables de su asesinato con su retórica deplorable y discursos de odio.

Los principales medios de comunicación turcos como CNN, HaberTürk, Star, Yeni Akit, Sabah también son responsables del asesinato con sus transmisiones y los discursos de odio discriminatorios que hacen circulan.

Si la gente puede luchar fácilmente y recibir todo tipo de entrenamiento en armas en organizaciones como SADAT, entonces estas estructuras paramilitares también son responsables del asesinato de Poyraz.

Otros responsables de este crimen incluyen a los que siguen diciendo que “el HDP es igual al proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK)”, y que “los miembros del HDP son miembros del PKK”; quienes dicen eso son los responsables del asesinato.

El vicepresidente del MHP, Semih Yalçın, quien dijo que “el HDP/PKK es una manada de insectos políticos que deben ser completamente destruidos”, también es responsable, al igual que los políticos y los “periodistas” que usan un discurso similar. Todos tienen la sangre de Deniz Poyraz en las manos.

Bahçeli dijo que el ataque fue “un ensayo sangriento, un complot traicionero”. Es cierto que se trata de un ensayo sangriento, una masacre traidora en la que el MHP protagoniza con su retórica. De hecho, el líder del MHP compartió decenas de tuits sobre el asesinato de Poyraz, pero no expresó sus condolencias ni mostró un solo signo de pesar en ninguno de estos tuits.

Todos sabemos que no es necesario buscar un instigador para esta masacre. La dirección es obvia. Y a menos que lo digamos en alto, a menos que alcemos la voz contra esta terrible tendencia, a menos que nos unamos y demostremos solidaridad, las masacres continuarán y gente como Deniz perderá la vida.

Tengo una solicitud para lectores de este artículo. Por favor, coloquen las fotos de Poyraz y del asesino racista y fascista Onur Gencer, una al lado de la otra y echen un vistazo. ¿Cuál prefieren, por qué futuro optarían?

Vamos Turquía, ha llegado el momento de que elijas tu futuro antes de que sea demasiado tarde.

Debes decidir si quieres destruir el orden actual que creó un asesino desde que era un bebé, o ponerte de pie diciendo “Queremos derechos, justicia y democracia”.

FUENTE: Nurcan Baysal / Ahval / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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