Estados Unidos defiende a Turquía y minimiza las preocupaciones por los derechos humanos en Siria

El enviado especial de Estados Unidos a Siria, Joel Rayburn, defendió la política turca en el norte de ese país, y restó importancia a las preocupaciones por los derechos humanos y la gobernanza en las áreas controladas por Turquía, en una audiencia del miércoles pasado ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

La audiencia dejó en claro que poco cambiaría en los últimos meses de la presidencia de Donald Trump, y que el Congreso sigue estando mucho más dispuesto a cuestionar el papel de Turquía en el conflicto que el Poder Ejecutivo.

También expresó su preocupación de que el equipo de Trump en Siria continuara ocultando hechos claves sobre la situación en el terreno en sus comunicaciones con el Poder Legislativo, recordando el desempeño similar del ex enviado James Jeffrey en las audiencias, luego de la invasión de octubre de 2019 de Serekaniye y Tel Abyad.

El representante Mike McCaul, el republicano de más alto rango del comité, expresó su preocupación por la presencia de ex miembros de ISIS y otros extremistas en las fuerzas del Ejército Nacional Sirio (ENS), respaldado por Turquía.

En respuesta, Rayburn dijo que no tenía evidencia de ex miembros de ISIS en áreas controladas por Turquía. Sin embargo, el Centro de Información de Rojava (RIC) ha documentado la presencia de docenas de ex miembros de ISIS en áreas ocupadas durante la Operación Rama de Olivo en Afrin y la Operación Fuente de Paz en Serekaniye.

Los miembros de la milicia, sin vínculos formales con ISIS, a menudo defienden valores radicales similares a los del grupo terrorista, particularmente en su trato hacia los kurdos, las minorías religiosas y las mujeres.

Las mujeres de las zonas ocupadas por los turcos son frecuentemente acosadas y amenazadas si abandonan sus hogares sin adherirse a estrictos códigos de vestimenta conservadores. Varias milicias han destruido los santuarios yezidíes de Afrin y exigieron que la población yezidí restante se convirtiera al Islam. Recientemente, el grupo Legión Al Sham recibió a un líder de Al Qaeda, designado por Estados Unidos, en su sede de Afrin.

Si bien Rayburn afirmó que Estados Unidos plantea preocupaciones sobre el extremismo con Turquía, el hecho de que persistan las violaciones sugiere que estos esfuerzos limitados de Estados Unidos no han tenido un impacto concreto en cómo se comportan Turquía o el Ejército Nacional Sirio en el terreno.

Rayburn también dijo a los miembros del Comité que el ENS se centró principalmente en luchar contra el gobierno sirio y sus aliados, otra afirmación que no está respaldada por la realidad.

Las campañas militares más destacadas del Ejército Nacional Sirio se han dirigido contra las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS). El ENS solo ha tomado territorio de las FDS mientras participaba en operaciones militares turcas, sin obtener ganancias territoriales contra las fuerzas gubernamentales de Damasco.

El año pasado, cientos de combatientes del ENS se inscribieron para luchar como mercenarios en Libia y Azerbaiyán. Estos conflictos no tienen relación con la guerra de Siria, pero cumplen objetivos importantes para el gobierno turco, evidencia de que el grupo opera más como una fuerza de poder turca que cualquier otra cosa.

Según la Fundación SETA, un grupo de expertos pro-AKP, varias de las milicias que componen el ENS nunca han luchado contra el gobierno sirio, pero han luchado contra las FDS. Un comandante del ENS fue arrestado a principios de este año por iniciar enfrentamientos con fuerzas gubernamentales por fuera de las órdenes turcas.

En respuesta a dos preguntas separadas del representante Adriano Espaillat y el representante David Trone, Rayburn minimizó la amenaza de deportaciones forzadas de refugiados sirios de Turquía, afirmando que las autoridades turcas creen en retornos “seguros” y “dignos”.

Sin embargo, los observadores de derechos humanos han dicho, durante mucho tiempo, lo contrario. Si bien Turquía ha acogido a un gran número de refugiados, los sirios en el país se enfrentan al racismo, la discriminación y una creciente amenaza de deportaciones forzosas a las zonas de guerra más peligrosas de Siria.

Amnistía Internacional (AI) informó en 2019 que “la práctica de Turquía de devolver a los refugiados por la fuerza a Siria, donde sus vidas corren peligro, es una práctica peligrosa e ilegal que debe terminar”. Entre las víctimas que entrevistaron, se encontraba un hombre cristiano que fue secuestrado por el grupo islamista Frente Al Nusra después de su deportación.

Un informe detallado del Centro de Justicia y Rendición de Cuentas de Siria describió cómo miles de refugiados fueron enviados de regreso a la provincia sitiada de Idlib solo en el año 2020, a menudo con el argumento de que habían cometido delitos menores, como trabajar sin un permiso muy difícil de obtener en Turquía.

Como designado político con estrechos vínculos con la administración Trump, es probable que Rayburn sea reemplazado como enviado de Siria después de que el presidente electo Joe Biden asuma el cargo en enero. Biden debe elegir un enviado que comprenda el papel de Turquía en Siria y esté dispuesto a ser honesto sobre los desafíos de gobernanza, humanitarios y de seguridad.

FUENTE: Meghan Bodette / North Press Agency / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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