Familia de Öcalan exige el derecho a comunicarse durante el Eid al-Fitr

La última vez que el líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, habló con su familia fue en una llamada telefónica el 24 de marzo pasado, después de que circularan en las redes sociales rumores preocupantes sobre su estado de salud y seguridad.

Durante la llamada telefónica, Abdullah Öcalan le dijo a su hermano Mehmet: “Quiero que mis abogados vengan aquí y me vean en persona”. La llamada duró solo de cuatro a cinco minutos y, desde entonces, no ha habido contacto externo con el líder kurdo del PKK, encarcelado en la isla-prisión de Imrali, en Turquía, desde 1999.

Mehmet Öcalan es la persona que visita a su hermano en nombre de la familia siempre que el Estado no lo prohíbe. La familia exigió el derecho a reunirse con Öcalan para el Ramadán Bairam (Eid al-Fitr), que normalmente es un “derecho” concedido a todos los prisioneros en Turquía.

El Ministerio de Justicia turco anunció que, si bien los presos pudieron reunirse durante las vacaciones de los años anteriores, este año se realizará una videollamada en el marco del proyecto “e-vision” debido a la pandemia de coronavirus. Pero la familia de Öcalan no ha recibido ninguna información sobre su derecho a comunicarse con él de esta manera.

Han pasado 48 días desde la llamada telefónica con el líder kurdo, pero la familia y los abogados de Öcalan no han recibido ninguna respuesta positiva o negativa a la solicitud que hicieron a la Fiscalía General de Bursa para verlo. Mehmet Öcalan habló con la agencia MA sobre esta situación.

“Se mantuvieron reuniones privadas con los detenidos durante las vacaciones, pero no hemos sido informados hasta ahora –indicó-. Cada semana, nosotros y los abogados presentamos una solicitud para ‘reunirnos de inmediato’, pero nunca obtenemos una respuesta positiva o negativa. Esta actitud es inaceptable. Dar el derecho a hablar por teléfono durante 3 o 4 minutos cuando y donde quieran, es simplemente burlarse de nosotros. Tenemos derechos legales y democráticos. Nuestros derechos deben cumplirse legalmente”.

Mehmet Öcalan señaló que “no exigimos ningún derecho más que los de otros presos. Cualquiera que sea nuestro derecho, el Estado debe cumplirlo. Nuestro pedido es encontrarnos cara a cara con él, no por teléfono. No existe ninguna ley en la isla de Imrali. Nos llaman si quieren. Toda persona tiene derechos democráticos. Nuestra solicitud es reunirnos cara a cara lo antes posible. Condeno a quienes no otorgan este derecho. No hay nada más que decir”.

Desde el 25 de enero pasado, activistas kurdos mantienen una sentada frente a la Oficina de la ONU en la ciudad de Ginebra para exigir la libertad de Öcalan. Además, los presos y las presas políticas en Turquía llevan adelante huelgas de hambre desde hace casi 200 días en demanda de la libertad del líder kurdo y para denunciar las graves violaciones de derechos en las cárceles turcas.

FUENTE: Medya News / ANF / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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