Khanzad: la historia de una banda de rock liderada por mujeres kurdas

Khanzad era una banda de rock que se formó en Erbil, en el sur de Kurdistán (Bashur, norte de Irak), en 1980. En ese momento, era el único grupo musical exclusivamente femenino en Kurdistán e Irak.

Wirya Ahmed, un músico kurda de Erbil, comenzó a ensayar con mujeres jóvenes para conformar la banda en 1980. Khanzad grabó un par de temas para el canal de Kirkuk y actuó en varios festivales de música en todo Irak. Sus canciones incluyeron “Mina My Life Mina”, “Hop Zindan Hop Zindan”, “Dak Namenm Alazza”, “Aishoky Dalaly”, “Waztazamma y Waztazamma” y “Khan Amiry”, junto con la poesía del gran poeta kurdo Goran, musicalizados y arreglados por Ahmed.

Naska Ezadin, flautista de Khanzad, y Wirya Ahmed, que era su mánager, hablaron con Medya News sobre la historia del grupo.

Ahmed nombró a la banda en honor a una mujer kurda de la historia. “Después de que el príncipe Sleman Beg fuera envenenado por sus enemigos, su esposa Khanzad tomó su lugar en el gobierno del distrito”, dijo. “Khanzad murió en 1957 en Bagdad. Quería nombrar a la banda en honor a una mujer kurda tan valiente. Podemos decir que fue un paso radical para el movimiento de mujeres en Kurdistán, porque pocas veces habíamos visto la participación de las mujeres en los campos cultural, político y social”, aseguró.

Dos de los miembros activos de la banda eran Viyan Fiaq, cantante principal y guitarrista, y Naska Ezadin, quien se graduó en música en la universidad de bellas artes de Mosul y tocaba la flauta.

“En ese entonces, las familias apenas dejaban que sus hijas participaran en tales eventos y grupos. Pero afortunadamente mi familia me ayudó y me apoyó -recordó Ezadin-. Mamosta (“maestro”) Wirya era una persona con carácter y una buena artista. Cuando mi padre supo que el Señor Wirya era el manager, nos apoyó a mí y a mi hermana para que fuéramos y participamos en la banda”.

Ahmed destacó que “en ese momento, especialmente en Erbil, la participación de las mujeres en eventos culturales y sociales era mínima. Algunas miembros de Khanzad también se enfrentaron a la presión patriarcal de sus familias”.

Ahmed rememoró un festival de música en Bagdad: “Cuando llegamos al área del festival, vimos que las mujeres de otras bandas solo proporcionaban coros, con un pequeño papel en sus bandas. Cuando llegó el turno de cantar nuestras canciones, vimos un gran interés y apoyo de la audiencia. La audiencia se sorprendió de tal logro de las mujeres”.

Por otro lado, Khanzad también enfrentó la presión cultural y respuestas negativas debido a las creencias religiosas y la cultura tradicional. “En ese momento, trabajar en el campo del arte y la cultura era difícil para las mujeres -relató Ezadin-. “nfrentamos muchos obstáculos sociales, pero los superamos todos y realizamos nuestro arte. Lo increíble para la mayoría de ellos fue cuando vieron que habíamos mezclado instrumentos musicales orientales y occidentales”.

Muy pocos miembros de la generación más joven recuerdan a Khanzad por estos días, ya que solo quedan unos pocos videos de sus actuaciones y por la falta de grabaciones.

Durante la guerra entre Irán e Irak, el régimen iraquí del partido Ba’ath aumentó la presión sobre Khanzad, empujándolos a cantar canciones políticas para la dictadura.

Ezadin explicó la presión sobre el mánager de la banda: “Le pidieron muchas veces al Señor Ahmed que escribiera sobre la guerra de Irán e Irak, o que compusiera poesía política, pero él siempre rechazó la demanda. Amaba a las integrantes como a sus propias hijas y no quería meternos en política”.

Debido a esta presión, Wirya Ahmed abandonó la banda. “Según recuerdo, fue dos veces que nos obligaron a tocar para partidos políticos y esto hizo que nuestra banda se separara”, afirmó Ezadin. “En 1980 yo era solo una adolescente. No entendía la mayor parte de lo que estaba pasando, pero sabía que el Señor Wirya se reunió con el jefe del sindicato de mujeres y les pidió que no nos usaran con fines políticos. Supongo que esto fue lo que le llevó a dejar la banda”, estimó.

Al recordar esos días de presiones políticas, Ahmed dijo: “Desde el principio, cuando me pidieron que formara la banda de mujeres dejé en claro que nunca incluiría canciones políticas y me prometieron que nunca me pedirían tal cosa. Con el paso del tiempo, Paiman Khalis me informó que era una exigencia del presidente que yo compusiera una canción alabando a Saddam Hussein o al régimen del Ba’ath”.

Después de que Wirya Ahmed renunciara como manager de Khanzad, Sherzad Uzerri y algunos otros managers tomaron su lugar, pero luego de un tiempo la banda se separó.

“Después de que terminó la banda, todos tomamos caminos diferentes –explicó Ezadin-. Fui a la universidad de Bellas Artes en Mosul, algunas de las chicas se fueron al extranjero. Después de terminar Bellas Artes, mantuve una relación activa con las artes y la música. Más tarde, debido a mi falta de aire, dejé de tocar la flauta. Ahora hago diseños de accesorios que también son una misión artística. Me siento orgullosa de haber sido miembro de una banda tan pionera”.

FUENTE: Savan Abdulrahman / Medya News / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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