“La ruptura del aislamiento de Imrali significa una ampliación de la lucha antifascista”

Cemal Şerik, miembro del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), aseguró que las consecuencias de la conspiración internacional contra el líder kurdo Abdullah Öcalan se hacen sentir en todos los ámbitos de la sociedad.

Por esta razón, es una “gran tarea y responsabilidad” unirse en torno a la resistencia en la isla-prisión de Imrali, en Turquía, donde está encarcelado desde hace más de 20 años el fundador del PKK.

“El 15 de febrero (pasado) comenzó el año 24 de la conspiración internacional. El año 23 será recordado como un año en el que se libró una gran lucha cada día. Sin duda, el significado histórico de la conspiración internacional se entiende mejor cada día”, afirmó Şerik.

El también comandante de la guerrilla kurda, explicó que “lo que está ocurriendo hoy en la esfera internacional, lo que está ocurriendo en Turquía, en Kurdistán y en Oriente Medio, lo deja claro. Hoy todo el mundo comprende la importancia de Rêber Apo (Abdullah Öcalan) en la Tercera Guerra Mundial en curso”.

“Este hecho también señala el significado más profundo de la conspiración internacional –agregó-. Al principio, la conspiración internacional se veía como un ataque a Rêber Apo. Aparte del pueblo kurdo, casi todo el mundo lo veía así. Las potencias internacionales dieron por sentado que la solución de la cuestión kurda se produciría a su favor. Esa solución debía ser el genocidio. Esto es lo que pretendía el ataque a Rêber Apo. A través de él, se debía destruir también al PKK y eliminar cualquier resistencia al genocidio por parte del pueblo kurdo”.

Şerik aseveró que “la etapa a la que ha llegado la conspiración hoy, ha demostrado que estaba en juego mucho más. La conspiración no tenía como único objetivo a Rêber Apo y al PKK. Tampoco tenía como único objetivo el genocidio contra el pueblo kurdo. Más allá de todo eso, se trataba de un rediseño del mundo, se trataba del llamado Nuevo Orden Mundial. Ese era también el objetivo de la conspiración internacional contra Rêber Apo”.

Para el integrante del PKK, “las fuerzas del capitalismo globalizado vieron a Rêber Apo como el mayor obstáculo para su nuevo orden mundial y decidieron eliminarlo. En la fase actual, está claro que no pudieron tener éxito. La Tercera Guerra Mundial entra ahora en su año 30. Es la guerra más larga”.

“Cuando comenzó la guerra en Oriente Medio, la intención era llevarla a un punto determinado atacando a Rêber Apo. Hoy, sin embargo, la Tercera Guerra Mundial no se limita al Kurdistán ni a Oriente Medio –estimó Şerik-. Se extiende por todo el mundo y llega hasta el Cáucaso, hasta las orillas del Mar Negro. Las contradicciones y los conflictos entre las potencias mundiales del capital se extienden hasta el Extremo Oriente. Los enfrentamientos se extienden de Europa a África y a los Estados Unidos. Esto es un indicio de la fase de la Tercera Guerra Mundial en la que nos encontramos”.

A pesar de este panorama, el comandante kurdo manifestó que “la resistencia en Imrali continúa. La resistencia continúa en el Kurdistán y en Oriente Medio, y en eso se concreta la implementación de la alternativa popular al Nuevo Orden Mundial. Dada la escala que ha alcanzado hoy la conspiración internacional, eso es inequívoco. Pero también hay que considerar algunos hechos en este contexto. En los últimos 23 años de la conspiración internacional ha habido grandes masacres y ataques masivos en el Kurdistán. Por supuesto, estas masacres dieron lugar a una fuerte resistencia. Esta resistencia ha sacado a la luz algunas realidades”.

Şerik remarcó que la conspiración internacional contra Öcalan “fue planeada en su totalidad por Estados Unidos e Israel y, hasta cierto punto, el Reino Unido ha dado su consentimiento. Una vez iniciada, Grecia y otros países europeos se involucraron. Al mismo tiempo, fuerzas traidoras y colaboradoras participaron en esta conspiración. Por lo tanto, la conspiración internacional debe ser vista como un ataque conjunto de todas estas fuerzas. Todas las fuerzas implicadas en ella tienen sangre kurda en sus manos. Por lo tanto, la conspiración internacional significa también la declaración de un ataque internacional conjunto contra el pueblo kurdo. Tal ataque genocida unido internacionalmente quizás nunca se haya visto antes en el mundo”.

Debido a esto, “la lucha contra la conspiración internacional debe librarse también a nivel internacional –estimó-. Tenemos la responsabilidad de una lucha internacional y exitosa. Los últimos 23 años lo han demostrado”.

Şerik analizó que “con la conspiración internacional, las potencias internacionales se han acercado. Hoy, el Kurdistán Occidental (Rojava) se está defendiendo y también las Zonas de Defensa de Medya. La resistencia contra los ataques en el Kurdistán del Norte y en las demás partes del Kurdistán también debe considerarse en este contexto. Esta resistencia describe una resistencia común e internacional de los pueblos contra la modernidad capitalista. Cuenta cómo la gente se unió en la batalla, en la resistencia de Kobanê, en la revolución de Rojava. En este sentido, representa una respuesta importante, global e internacional a la conspiración internacional. Esto se notó en la revolución de Rojava y se refleja concretamente en la conmemoración de los internacionalistas caídos”.

“Por eso, la conspiración internacional significa también la internacionalización de la resistencia. Y esta resistencia continúa hasta el día de hoy –estimó-. También continúa en Imrali. Personas de todo el mundo se unieron en esta resistencia. Las manifestaciones internacionales por Rêber Apo, la resistencia contra su aislamiento y la lucha por su libertad son una expresión de ello”.

“Tras el aniversario de la conspiración internacional, nos enfrentamos a la realidad de una lucha, una tarea y una responsabilidad aún mayores –detalló Şerik-. ¿De qué se trata? Hay que entender que la ruptura del aislamiento total de Imrali significa, al mismo tiempo, una ampliación de la lucha antifascista. Es un gran golpe para el colonialismo turco, que pretende oscurecer el futuro de los pueblos del Kurdistán, de Turquía y de Oriente Medio cuando los pueblos se agrupan en torno a la resistencia de Imrali y aplastan los obstáculos a la democratización”.

El integrante del PKK detalló que “a nivel internacional, eso significaría que el capital retrocede. Esto significa también que la lucha de los pueblos del mundo por la democracia y la libertad avanzará. Sobre todo, por supuesto, significa que la revolución del Kurdistán y el futuro de los pueblos de Oriente Medio están garantizados. Si se satisfacen las necesidades de esta lucha, el fascismo en Turquía será rechazado, el pueblo kurdo alcanzará su libertad y el camino de la democratización será allanado para Turquía y el Oriente Medio. Con estas tareas y responsabilidades, comenzamos este año 24 de lucha contra la conspiración”.

Por último, Şerik declaró: “Esta lucha no será fácil. Tendrá un alto costo. Esto fue evidente desde el comienzo de la conspiración internacional. Está claro que esta responsabilidad no puede recaer únicamente en los guerrilleros de las Zonas de Defensa de Medya. Lo que se necesita es una lucha continua en las ciudades. Hay que ampliar la resistencia en las llanuras. Hay que luchar también en el extranjero. Las fuerzas internacionales revolucionarias, democrático-socialistas deben cumplir sus propias tareas y responsabilidades en esta lucha. Estamos entrando en una fase de lucha de este tipo. Si cumplimos nuestras tareas con este espíritu, estaremos a la altura de nuestra responsabilidad ante Rêber Apo”.

FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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