Las 100 razones de las mujeres para juzgar a Erdogan

El periódico digital italiano Il Manifesto realizó una extensa entrevista para visibilizar la campaña para llevar al régimen turco a La Haya por feminicidio, genocidio y delitos contra las mujeres.

A continuación la entrevista completa a Melike Yasar, portavoz del Comité de Relaciones Internacionales del Movimiento de Mujeres Kurdas en Europa.

“En Turquía y en las regiones ocupadas por el Estado turco, las mujeres son secuestradas, violadas, vendidas, sometidas y empujadas a roles de género conservadores, asfixiadas de la sociedad patriarcal”, aseguró Yasar.

La campaña comenzó el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia contra la Mujer, y continuará hasta el 8 de marzo: tres meses y medio para recoger 100.000 firmas contra las políticas feminicidas del régimen turco del presidente Recep Tayyip Erdogan, y pedir a la Corte de La Haya que lo juzgue por delitos contra las mujeres.

La campaña “100 razones” fue lanzada por el TJK-E (Movimiento de Mujeres Kurdas en Europa), y en su web 100-reasons.org recopila historias de todo Kurdistán, Turquía, Irak, y Siria; historias de mujeres asesinadas y abusadas por el gobierno del AKP.

Un mosaico de rostros que parte con la fundadora del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) Sakine Cansiz y las activistas Fidan Dogan y Leyla Soylemez, asesinadas en 2013 en París; que también recorre los rostros de  Kader Ortakaya , asesinada por el ejército turco en 2014 en Suruc durante una marcha hacia Kobane, y de Amina Waissi, a quien un dron le disparó fatalmente en junio pasado en Rojava; hasta las mujeres que perdieron la vida en el asedio de los sótanos de Cizre, escondidas -sin comida ni agua- en los sótanos de los edificios donde vivían, y las masacradas por los ataques aéreos contra el campamento de refugiados de Makhmur.

-¿Por qué decidieron lanzar esta iniciativa?

-Como Movimiento de Mujeres Kurdas en Europa, llevamos mucho tiempo comprometido en varios frentes para generar conciencia sobre la situación de las mujeres, tanto entre las propias mujeres como en la opinión pública, y para criticar el sistema patriarcal con el objetivo de transformar sus condiciones. Hemos iniciado varias campañas y métodos de lucha como parte de nuestra autodefensa. Y hemos logrado metas importantes.

Con la campaña “100 razones para enjuiciar al dictador”, queremos llamar tanto la atención sobre los feminicidios que ocurren en nuestra sociedad como señalar con el dedo a los responsables. Erdogan comete un nuevo crimen todos los días, creemos que es hora de castigarlo. No solo queremos revelar sus crímenes de guerra, también sus políticas feminicidas y ataques a la cultura y la identidad de un pueblo.

Queremos que se den pasos concretos a nivel internacional: las razones de su existencia deben ser recordadas a las instituciones internacionales para que cumplan con su deber. En el pasado hemos dirigido campañas para mostrar la mentalidad y las políticas del régimen de Erdogan y el AKP, pero sigue prevaleciendo un inaceptable silencio.

Sabemos de mujeres que murieron en huelga de hambre exigiendo un juicio justo, de mujeres, niñas y niños atropellados por vehículos del ejército solo por ser kurdos. Este dictador ha cometido una enorme cantidad de crímenes. Es imposible contarlos a todos, porque todos los días suceden nuevas razones. Decidimos usar “100 razones” como lema porque, a veces, generalizar puede llevar a no “ver” casos, las definiciones generales pueden hacernos perder el corazón del asunto. Cuando hablamos de ello en Europa, la gente suele preguntar: “¿Qué es exactamente lo que quieres?”. O si decimos “Las mujeres y los niños son asesinados, los responsables deben ser procesados”, nuestras palabras se ven como propaganda. Parece que matar kurdos, mujeres y niños kurdos, es normal para muchas personas. No puedo explicar este silencio de otra manera.

Apreciamos la contribución que pueden realizar las instituciones públicas europeas e internacionales si se posicionan e imponen sanciones. Pedir responsabilidad por cien crímenes, y no miles, es suficiente para procesar a Erdogan. Hemos incluido detalles concretos, pruebas y documentos.

-Comparan los feminicidios con el genocidio. ¿Qué significa esto desde un punto de vista político?

-Como TJK-E miramos al feminicidio como una violencia sistemática y estructural que sufren las mujeres en los conflictos armados y en la vida cotidiana, como una guerra física y militarista pero también ideológica y psicológica contra las mujeres. La violencia del sistema patriarcal se lleva a cabo de diferentes maneras en diferentes contextos y no puede dividirse en categorías como “violencia en zonas de guerra”, “violencia doméstica”, “violencia en el lugar de trabajo”. Su suma es la opresión sistemática. Se libra una guerra no declarada contra las mujeres, ya sea en zonas de conflicto o en estados donde el sistema capitalista está más “desarrollado”. La misma mentalidad patriarcal responsable de las atrocidades en la guerra, produce a diario abusos y agresiones sexuales, incluido el feminicidio, justificados por ejemplo por el largo de una falda.

En cualquier lugar del mundo, la pareja o expareja es estadísticamente la persona más peligrosa en la vida de una mujer. La misma mentalidad que lleva a la lapidación de mujeres que no se han adherido a códigos morales arbitrarios y patriarcales. El genocidio ha sido reconocido como crimen de lesa humanidad por el derecho internacional. Mientras el feminicidio no sea tratado como tal, no será posible desafiar verdaderamente estos ataques.

-Durante la última década, más de 2.600 mujeres han sido asesinadas solo en Turquía. Durante el encierro, en tres semanas entre marzo y abril de 2020, 21 mujeres fueron asesinadas. ¿Qué impacto tienen las políticas gubernamentales en la sociedad en términos de violencia física y psicológica y exclusión política y económica?

-Con el aumento del carácter agresivo de las políticas internas y externas del gobierno de Erdogan, también se han incrementado las políticas feminicidas, con las que el AKP también lleva a cabo una política de “sociedad ácida”. El fascismo, un sistema dominado por los hombres más que otros, solo puede perpetuarse a través de la posición colonizada de las mujeres. Turquía es el país con el mayor número de presos políticos y la violencia ha aumentado en un 1.400% bajo el gobierno del AKP.

Este crecimiento exacerbado no es casual, ni está desvinculado de las políticas estatales. En las regiones ocupadas por el estado turco, las mujeres son secuestradas, violadas, vendidas y masacradas. Es un asalto al poder y la acción de las mujeres, hechas objetos y empujadas hacia roles de género conservadores, constantemente reprimidos por el Estado y la sociedad patriarcal. Como en todo el mundo, las mujeres son una fuerza importante de resistencia en Turquía. El TJK-E está a la vanguardia de la conciencia de las mujeres. Con el feminicidio, el Estado intenta eliminar a la oposición y por ende cualquier perspectiva de cambio, tomando como rehén a una sociedad.

-“100 Razones” recopila historias de mujeres de Bakur, Rojava, Bashur. ¿Cómo se cruza esta guerra contra las mujeres con la guerra contra el pueblo kurdo?

-No creamos el contenido para esta campaña. Fue el régimen de Erdogan quien lo “creó”. Digo régimen porque es la dictadura de un solo hombre. No existe un sistema parlamentario real, un sistema judicial que funcione o una economía estable. Desde que el AKP asumió el poder, sus políticas contra la humanidad, las mujeres y el medio ambiente han sido crímenes de guerra. Los mismos mecanismos criminales se utilizan dondequiera que vivan los kurdos. En 2013, Sakine Cansiz, Fidan Dogan y Leyla Soylemez fueron asesinadas en Europa por orden de Erdogan. En 2019, la política Hevrin Khalaf fue asesinada en Rojava, norte de Siria, y decenas de mujeres fueron secuestradas y violadas en Afrin. Con drones bajo el mando de Erdogan, las mujeres son asesinadas en Rojava y Bashur. Y el campo de refugiados de Makhmur es atacado. Las Madres del Sábado son atacadas, parlamentarios y alcaldes votados por millones están en prisión. Las mujeres no se sienten seguras ni siquiera en sus hogares. Estamos cerca de mujeres que son torturadas, detenidas o maltratadas por sus ideas, sus escritos, sus canciones. Pero no solo no se castiga a los responsables, sino que a menudo se los recompensa.

-Lanzaron esta iniciativa para iniciar acciones legales contra Erdogan. ¿Quién es su interlocutor? ¿Hay organizaciones o movimientos europeos que las apoyen?

-El objetivo no es solo enjuiciar a Erdogan, sino también reconocer el feminicidio como un crimen según el derecho internacional. Como mujeres kurdas, creemos que es importante llamar la atención sobre los feminicidios sistemáticos como resultado tanto de la cultura del régimen como de la guerra turca contra el pueblo kurdo. Las firmas recolectadas recordarán a las instituciones que afirman trabajar bajo el derecho internacional a realizar su trabajo: las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia y la Corte Europea de Derechos Humanos. Se han realizado solicitudes individuales en el pasado. Esta campaña es una intervención contra la falta de acción de estas instituciones ante todos los crímenes cometidos por Erdogan. Tiene la intención de reabrir casos cerrados y ampliar la demanda de justicia por las mujeres.

FUENTE: Il Manifiesto / Traducción: ANF

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