Mujeres en el corazón del experimento democrático en Rojava

Los mercados de mujeres en Rojava tienen como objetivo desarrollar la autonomía económica de las mujeres, permitiéndoles forjar lazos sociales y dándoles confianza.

Este proyecto de feria está siendo creado por mujeres en el corazón de una región, el Kurdistán sirio (Rojava), en el noreste de Siria, donde se lleva a cabo un experimento político sin precedentes desde hace diez años. El municipalismo, o confederalismo democrático, es el sistema político de este territorio autónomo, donde viven de tres a cuatro millones de personas.

Chloé Troadec es una voluntaria francesa del Centro de Información de Rojava. Radicada en Qamishlo , sigue de cerca a la sociedad civil, que vive al ritmo de este confederalismo democrático, una experiencia que se basa en una idea: “Todas las decisiones y la forma en que se organiza la vida viene de los municipios. Los municipios no son realmente municipios, sino agrupaciones de familias, entre 100 personas y 100 familias, según la ubicación. Están reunidos en una comuna. Estos municipios se unen en diferentes niveles de gobierno, vecindario, subdistrito, distrito, cantón y regiones, para luego formar la administración autónoma del noreste de Siria, que es la entidad política ‘paraguas’ para toda la región. Todo se fundamenta en las decisiones, propuestas y críticas que se hacen a nivel de los municipios. Entonces es a nivel de las asambleas más grandes donde se tomarán las decisiones que conciernen a más personas. Pero cada municipio debe poder ser autónomo en estas decisiones en todo lo referente a la vida dentro del municipio”.

Este sistema tomó forma en 2011, con la Primavera Árabe, que comenzó en Túnez y se extendió a Oriente Medio.

“También hubo un levantamiento en el pueblo sirio en su conjunto –explica Troadec-. Los kurdos del norte de Siria aprovecharon la oportunidad para intentar obtener los derechos políticos, sociales y culturales que nunca pudieron tener en los días del régimen del partido Baath, que se inclinaba bastante hacia el nacionalismo árabe. En ese momento, se abrió una ventana de oportunidades. Los kurdos se organizaron en unidades de autodefensa, las YPJ/YPG, que se conocieron después de la Batalla de Kobane, y reflexionaron sobre el sistema que se pondría en marcha. Esta propuesta de confederalismo democrático también proviene del movimiento de liberación kurdo en general, y de Abdullah Öcalan en particular. Era algo conocido y defendido entre los kurdos de Rojava. La influencia de esta ideología del movimiento de liberación del Kurdistán en Rojava ya era muy fuerte antes de 2011. Y en 2011, fueron las personas que defendieron este proyecto político las más activas y las que lo pusieron en marcha. En ese momento, había un poco de caos en términos políticos y militares. No hubo elecciones. Fue la gente misma la que empezó a darse cuenta de esto, a crear estas comunas y gradualmente a crear su sistema”.

Mujeres interesadas en las decisiones

Este confederalismo democrático concierne a las siete regiones del norte y este de Siria. En todos los niveles de gobernanza se crean comités de educación, reconciliación, autodefensa y formación. Estas instituciones son copresididas a través de cuotas de paridad, género y nacionalidades. Las mujeres ocupan todos sus lugares en todos los niveles operativos.

“En todos los niveles de gobernanza existe, paralelamente a las asambleas mixtas, una asamblea autónoma de mujeres –señala Troadec-. Y generalmente hay muchas organizaciones autónomas de mujeres. Una de las más efectivas son las casas de mujeres, Mala Jin. Las mujeres pueden ir allí para exponer sus problemas, buscar soluciones, encontrar trabajo. Están ahí para satisfacer las necesidades de las mujeres en la sociedad. Y hay asambleas de mujeres que deciden de la misma manera que las comunas, que se organizan en términos de autodefensa, reconciliación, educación, economía, todo a nivel de su comuna. También hay una rama de la economía de la mujer. Son las encargadas de realizar proyectos de desarrollo económico para abrir oportunidades profesionales y dar autonomía económica a las mujeres. Han creado muchas cooperativas”.

Hacia la autonomía económica de las mujeres

En Qamishlo, de la Asamblea Autónoma de Mujeres es que surgió un proyecto de un mercado en manos de mujeres. Un proyecto con una importante vocación social y económica.

“La idea de este proyecto es permitir que las mujeres logren una forma de autonomía económica -analiza Troadec-. Son 14 mujeres juntas las que tendrán cada una su propio puesto en el mercado. Algunos van a vender cosas que compraron al mayorista y luego pasarán a la venta al por menor. Pero otras, que van a hacer repostería o artesanías, producirán en casa los productos que venderán en el mercado. La idea es permitir que estas mujeres ejerzan una actividad profesional, que salgan de casa para encontrarse con otras mujeres. Es un aspecto social y político muy importante. Y a nivel económico desarrolla una actividad comercial que les proporcionará ingresos. Y estos ingresos les dan autonomía económica para que no dependan de sus maridos si están casados, ni de su padre o hermano si aún son solteros y aún viven con sus padres. El objetivo no es solo hacer un mercado para las mujeres, también les da autonomía económica. La idea no es imponer de inmediato un modo de funcionamiento, sino dejar que estas mujeres inicien su actividad y posteriormente desarrollen ellas mismas sus propuestas y pongan en marcha lo que quieran”.

Restaurar la confianza de las mujeres

Para muchas, tener una actividad económica les da un lugar en la sociedad y las anima a asumir más responsabilidades dentro del municipio.

“Hay muchas mujeres que, cuando han iniciado una actividad económica, o han empezado a trabajar en una cooperativa, o en la administración autónoma,  nos dicen que esto abre un abanico de posibilidades –remarca-. No es solo esta actividad, sino  también la confianza en sí mismos que ganarán. Posteriormente, participarán en el proceso democrático dentro de su municipio. Después de unos años, querrán trabajar con la oficina de mujeres del municipio de Qamishlo para desarrollar otros proyectos para otras mujeres. Es un primer paso para muchas de las que estaban en casa, que las llevará a hacer muchas cosas”.

Hacia un modelo de convivencia

Diez años después de su aparición, el confederalismo democrático podría, según Cholé Troadec, servir de modelo para Siria, e incluso más allá, y trazar un camino para la convivencia: “El objetivo es decir que es una solución ante todo para Oriente Medio. Vemos que hay kurdos, árabes, asirios, sirios, armenios, chechenos, turcomanos que viven juntos y que ponen en práctica este sistema, juntos. La idea es decir que este sistema debe transponerse al nivel de Siria y es una solución a la crisis actual, que aún no se resuelve tras casi diez años de guerra civil, de intento de revolución en Siria. Estamos volviendo al callejón sin salida donde todavía es Bashar Al Assad quien está en el poder en Damasco. Primero, debe ser una solución para toda Siria. Está el Consejo Democrático Sirio, que es una institución que proviene del noreste de Siria, que trabaja para reunir a partidos, organizaciones y figuras políticas en torno a un proyecto democrático y federal para Siria. Las modalidades exactas de cómo se debe implementar aún deben definirse con las sirias en las regiones donde viven”.

Una frágil experiencia democrática

Mientras tanto, este modelo democrático del noreste de Siria sigue amenazado, atrapado entre los intereses de sus diversos vecinos. Y eso no tranquiliza a Chloé Troadec: “La existencia de este modelo, en este momento en el noreste de Siria, está claramente amenazado, tanto por las amenazas permanentes del Estado turco, que ya ha invadido las regiones de Afrin, Girê Spî y Serêkaniyê. Todos los días hay bombardeos en el frente ocupado por el Estado turco. Y el Estado turco amenazó recientemente con atacar la ciudad de Derik, que es una ciudad al este de Rojava, una ciudad con muchos cristianos. De hecho, el noreste de Siria todavía está atrapado entre Turquía, por un lado, y el régimen sirio por el otro, que no quiere ver este modelo implementado en Siria. Porque significaría el fin del régimen del Baath, el fin de Bashar Al Assad, y significaría un sistema democrático para el pueblo sirio. Y también en el lado este con Irak y la región del Kurdistán iraquí, que no es favorable a un sistema democrático. El sistema que existe en el Kurdistán iraquí es más bien un sistema de democracia parlamentaria, pero que está plagado de corrupción y del dominio que ejerce el clan Barzani en la región”.

A pesar de este contexto incierto, el confederalismo democrático en Rojava continúa desarrollándose, en particular con este proyecto para una feria de mujeres en Qamishlo, que cuenta con el apoyo de la Fundación Danielle Mitterrand.

FUENTE: Fréquence Terre / Co-operation in Mesopotamia / Artículo publicado originalmente el el 16 de febrero de 2021 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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