¿Por qué el Instituto de Paz Kurdo?

Hace un siglo, cuando el Imperio Otomano se desintegró, las potencias extranjeras dividieron Medio Oriente y dividieron también al pueblo kurdo entre cuatro estados-nación no democráticos. El conflicto resultante, a menudo llamado la “cuestión kurda”, es el conflicto central de Medio Oriente en la actualidad.

Este conflicto afecta no solo a los kurdos, sino a casi todas las principales comunidades étnicas y religiosas de la región. Se desarrolla en cuatro estados estratégicamente ubicados: Turquía, Irán, Irak y Siria, con una población combinada de más de 200 millones de personas. Determina además las políticas internas y externas de estos estados, y ha dado forma a los resultados de las crisis internacionales que definieron una era, como la Guerra Civil Siria.

Los intentos de resolver este conflicto por medios militares han costado a los gobiernos billones de dólares en una región que ya lucha contra la pobreza y el subdesarrollo. Han hecho que Medio Oriente sea menos democrático, menos pluralista y menos libre. Y, como siempre sucede con la guerra y el autoritarismo, este statu quo ha tenido un impacto inconmensurable en los civiles.

Los kurdos y sus aliados han respondido a estos desafíos, presentando una nueva visión del orden regional. Han convertido su desventaja histórica en un activo, al cuestionar si la centralización, el nacionalismo y el fundamentalismo religioso pueden ser una solución en un lugar donde estas características son la causa de tantos problemas.

Estas ideas y las personas que creen en ellas son actores importantes en la política regional. En una época en la que la competencia de las grandes potencias da forma a los cálculos de los políticos, y cada centímetro cuadrado del mapa es parte del tablero de ajedrez mundial, los kurdos, su patria y sus propuestas políticas simplemente no pueden ser ignorados.

En el norte y el este de Siria, por ejemplo, una administración multiétnica, que prioriza el empoderamiento de las mujeres, la libertad religiosa y otros valores pluralistas, derrotó a ISIS y construyó el gobierno más funcional y estable de Siria. Lo hicieron implementando un modelo político desarrollado por los kurdos que se oponen al ultranacionalismo y al fundamentalismo religioso en Turquía, los mismos kurdos que pueden cambiar el equilibrio de las decisivas elecciones de Turquía de 2023.

Mientras tanto, los kurdos en la región del Kurdistán de Irak (Bashur) han demostrado ser resistentes frente a la presión desde todas las direcciones posibles, y continúan siendo un punto focal para los poderes regionales, que desearían que nunca existieran.

El gobierno de extrema derecha de Turquía ve todo esto como una amenaza y ha basado sus movimientos de política interior y exterior más desestabilizadores, en contrarrestarlo. Algunos han argumentado que cada acción que ha tomado el gobierno de Erdogan, incluida la compra por parte de Turquía del sistema ruso de defensa antimisiles S-400, que ha tensado gravemente sus relaciones con Estados Unidos, se remonta a la cuestión kurda de Turquía.

Si todo esto es cierto, y creemos que lo es, entonces una comprensión más profunda y un compromiso directo con los esfuerzos y aspiraciones del pueblo kurdo es imprescindible para cualquiera de las personas interesadas en la región.

Hasta ahora, Estados Unidos no ha estado equipado para reconocer la importancia de este conflicto o las propuestas que los actores políticos kurdos han presentado para abordarlo. Las perspectivas estadounidenses sobre las aspiraciones kurdas a menudo se derivan de los puntos de vista nacionalistas o sectarios de Turquía, Irán, Irak y Siria. Esto pone a Estados Unidos en desventaja y, con demasiada frecuencia, lo ha convertido en cómplice de verdaderos desastres humanitarios y de seguridad.

Nuestro objetivo es cambiar esto.

El Instituto de Paz Kurdo proporcionará una visión y un análisis únicos sobre este conflicto. Compartiremos perspectivas sobre los actores políticos y militares kurdos que analizan y se involucran con estas entidades por derecho propio, y explicaremos cómo la cuestión kurda impacta en los desafíos de importancia regional y global. Reuniremos a académicos, profesionales y otros expertos de Kurdistán y de todo el mundo para construir este nuevo entendimiento, preparando el escenario para un diálogo que aún no se ha tenido en Washington.

Esperamos llenar un espacio importante con este proyecto y contribuir a las discusiones clave sobre temas apremiantes, en un momento importante para Estados Unidos y la región por igual.

FUENTE: Giran Ozcan / Kurdish Peace Institute

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