¿Por qué se retiró Turquía del Convenio de Estambul contra la violencia de género?

Este 1 de julio Turquía hizo oficial su salida del Convenio de Estambul, firmado en 2011 y que comprometía a los países miembros a luchar contra la violencia de género en todas sus formas. Esta decisión ha generado el rechazo de mujeres, de los partidos de izquierda y de la comunidad internacional, que señalan el movimiento como un retroceso para los derechos de las mujeres.

A partir de este jueves 1 de julio, Turquía ya no forma parte del Convenio de Estambul, algo que implica un retroceso para los derechos de las mujeres turcas, ya que el acuerdo firmado en 2011 comprometía a sus adeptos a combatir la violencia de género.

El presidente Recep Tayyip Erdogan anunció la retirada del tratado en marzo, una decisión que ha generado la voz de rechazo de miles de mujeres y la preocupación de diversas organizaciones. El mandatario argumentó que esta retirada no implica un cese de la lucha contra la violencia y que solo intenta poner por delante las leyes nacionales. Un discurso que los colectivos feministas no le han comprado.

“Nuestra lucha contra la violencia hacia las mujeres no empezó con este tratado ni terminará con la retirada del tratado”, dijo Erdogan durante una intervención en el canal de televisión NTV, mientras daba a conocer un nuevo plan nacional de lucha contra la violencia machista este jueves.

La decisión le ha costado muchas críticas por parte de los sectores progresistas de la sociedad y también de la oposición. La Asamblea de Mujeres del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), de izquierda y pro-kurdo, condenó públicamente la decisión.

“La Convención de Estambul, que fue cancelada por decisión de un solo hombre, es un contrato que defiende el derecho a la vida de las mujeres. Bajo ninguna circunstancia renunciamos a nuestro derecho a la vida ni a nuestra lucha por la Convención de Estambul, ¡que es nuestro logro!”, dijo la agrupación a través de su cuenta de Twitter.

Además de contar con críticas nacionales, la decisión de Erdogan también ha generado el rechazo de potencias occidentales. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea, entre otros, criticaron el paso atrás en materia de derechos de las mujeres.

Erdogan ha hecho oídos sordos ante las críticas y, ahora, Turquía se ha convertido en el primer Estado miembro del Consejo de Europa en desvincularse de un convenio internacional de Derechos Humanos. Algo que lo aleja cada vez más de su ingreso en la Unión Europea, algo que solicitó en 1987.

Con la formalización de la salida este 1 de julio se espera que varias organizaciones de mujeres salgan a las calles para protestar contra la decisión del Ejecutivo. El 19 de junio ya fueron cientos las que se manifestaron en contra de la salida del Convenio y, aunque intentaron recurrirlo ante los tribunales, el recurso judicial fue rechazado.

Aumento de los feminicidios y del discurso homófobo en Turquía

En la nación euroasiática se ha registrado un aumento del número de feminicidios y abuso contra las mujeres en los últimos tiempos. Además, la Federación de Asociaciones de Mujeres Turcas advierte que, desde el inicio de la pandemia en marzo, las mujeres son menos propensas a pedir ayuda y es más difícil que la reciban. Con la crisis económica derivada de la emergencia sanitaria también han aumentado los casos de maltrato.

Con la retirada del Convenio, los expertos señalan que el Gobierno de Erdogan está virando hacia el sector ultraconservador de la sociedad turca ya que, desde este mismo sector, se fomentó una campaña contra el Convenio de Estambul alegando que socavaba los valores de la familia tradicional y que “promovía la homosexualidad”, a pesar de que este no dice nada sobre el tema explícitamente.

Un punto que demuestra el aumento del discurso homófobo en el país, con sectores ultraconservadores que se sienten atacados con la emancipación de la mujer y con el principio de no discriminación por motivos de orientación sexual.

Sin ir más lejos, este mes la Comisaría de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic, envió una carta a los ministros de Interior y de Justicia de Turquía en la que expresaba su preocupación por el aumento de estos discursos homófobos de algunos funcionarios.

“Todas las medidas previstas en el Convenio de Estambul refuerzan los fundamentos y los vínculos familiares al prevenir y combatir la principal causa de destrucción de las familias, es decir, la violencia”, alegó como contraargumento a la supuesta destrucción de los “valores familiares”.

“Continuaremos nuestra lucha (…) Turquía se está disparando en el pie con esta decisión”, dijo el miércoles Canan Gullu, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Turcas, durante una entrevista.

Una investigación apunta que, desde hace cinco años, hay un promedio de un feminicidio diario en Turquía. Por lo que, cada año, entre 300 y 400 mujeres mueren en Turquía asesinadas por sus parejas, ex parejas o familiares, para los que la vida sexual de una mujer soltera o divorciada se interpreta como una afrenta al honor de sus parientes.

FUENTE: France24

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