¿Rusia está extorsionando a las FDS en el noreste de Siria?

Los recientes movimientos militares del ejército turco y de las fuerzas rusas han suscitado la preocupación de las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) en Hasakah y Raqqa, en el noreste de Siria.

A las FDS les preocupa ser víctimas de un posible acuerdo entre Rusia y Turquía tras la 15ª ronda de las negociaciones de Astana, celebrada en la ciudad rusa de Sochi los días 16 y 17 de febrero, en presencia de representantes de los tres garantes del alto el fuego en Siria -Rusia, Turquía e Irán-, y con la participación de dos delegaciones del ejército y la oposición sirios.

El 21 de febrero, las fuerzas rusas se retiraron de su base en Ain Issa, en el norte de Raqqa, que está bajo el control de las fuerzas de autodefensa, y se trasladaron a su base militar en Tel al-Saman, a 22 kilómetros al sureste de Ain Issa. Pero las fuerzas rusas regresaron el 22 de febrero a sus emplazamientos en Ain Issa, que Turquía amenaza con atacar a través de sus facciones aliadas del Ejército Sirio Libre (ESL). Las fuerzas rusas también se retiraron parcialmente de su base militar en Tel Tamr, en la campiña de Hasakah, antes de regresar a ella en breve.

Un activista de los medios de comunicación de Ain Aissa, que habló bajo condición de anonimato por motivos de seguridad, dijo a Al-Monitor: “La retirada temporal de las fuerzas rusas de sus bases en Ain Issa, en el norte de Raqqa, y Tel Tamr, en el campo de Hasakah, se debe a la violación por parte de las FDS de las órdenes rusas de desescalar la situación en los frentes con el ejército turco y el ESL, ya que los enfrentamientos y los bombardeos continuaron en varios ejes. Esta puede ser la justificación más común (para la retirada rusa), pero creo que las razones detrás de la retirada de las bases y el posterior regreso a ellas son más complicados. Rusia está tratando de extorsionar a las fuerzas de autodefensa y presionarlas con estos movimientos militares”.

El analista militar afincado en Estambul, Ahmed Mohammed Hamada, dijo a Al-Monitor: “La retirada de las fuerzas rusas parece ser una mera formalidad, ya que sus posiciones militares y sus bases permanecen en su lugar, junto con los soldados rusos que están dentro. Rusia está tratando de extorsionar a las fuerzas de autodefensa, amenazando con dejar el frente de Ain Issa abierto a las amenazas turcas si las fuerzas de autodefensa no responden a la presión rusa y resuelven la cuestión de Ain Issa de una vez por todas. Rusia quiere que el régimen sirio controle la zona por completo. Si las FDS insisten en su postura de rechazar el control del régimen, las fuerzas militares rusas se intensificarán en la región y las operaciones de retirada podrían repetirse más ampliamente en la próxima fase. Turquía, a su vez, haría movimientos militares para presionar a las FDS y tal vez para librar una batalla contra ellas”.

Mostafa Bakkour, un investigador y analista militar que reside en Idlib, en el noroeste de Siria, dijo a Al-Monitor: “La historia ha demostrado que los rusos y los turcos aplican los resultados de las negociaciones de Astana sobre el terreno inmediatamente después de la conclusión de las conversaciones, sin anunciar los acuerdos alcanzados”.

Bakkour añadió: “Creo que lo que está sucediendo cae en el marco de un acuerdo ruso-turco para socavar a las FDS en la región, especialmente después de que las negociaciones mediadas por Rusia entre las FDS y el régimen sirio fracasaran. Cabe destacar que las fuerzas estadounidenses introdujeron nuevo material militar en las zonas controladas por las FDS en el noreste de Siria, incluidos misiles de defensa aérea. Esto presagia que la situación se volverá más compleja en la próxima fase”.

Las fuerzas rusas y turcas en Hasakah alcanzaron a mediados de febrero un acuerdo para trasladar granos de los silos de Sharkrak a las zonas controladas por el régimen sirio. El sitio web ruso Rusvesna dijo el 18 de febrero que un grupo de fuerzas rusas en Hasakah medió en un acuerdo entre el gobierno sirio y Turquía para trasladar parte de las reservas de grano de esos silos a las zonas controladas por el régimen en Alepo.

El Ministerio de Defensa turco publicó un video el 19 de febrero en el que se ve a decenas de camiones alineados frente a los silos y siendo cargados con granos. El ministerio dijo en un tuit: “El paso se dio de acuerdo con Rusia”.

Los últimos movimientos militares rusos en las áreas controladas por las FDS en el noreste de Siria parecen tener como objetivo lograr algunas ganancias, principalmente resolver la cuestión de Ain Issa y mantener a las FDS lejos de la autopista internacional M4, disipando los temores de Turquía al mantener a las FDS lejos de la zona estratégica y facilitando el movimiento comercial entre el noreste de Siria y Alepo. Estos esfuerzos son parte de los esfuerzos rusos para reactivar la economía del régimen sirio, que se está derrumbando. La presunta extorsión de Rusia a las fuerzas de autodefensa tiene como objetivo presionarlas para que detengan su asedio a las zonas del régimen sirio en Hasakah y Qamishlo. Rusia también quiere presionar a las FDS para que sigan suministrando petróleo al régimen y busca reactivar la economía del régimen o ayudarle a sobrevivir al menos hasta las elecciones presidenciales que tendrán lugar en unos meses.

Rusia ha aprovechado la problemática situación en las zonas controladas por las fuerzas de autodefensa en el noreste de Siria para ampliar y consolidar su presencia, concretamente en Hasakah, rica en petróleo. Las fuerzas rusas convirtieron el aeropuerto de Qamishlo en una base militar. Los actuales movimientos militares rusos no pueden sacarse del contexto general en el norte de Siria, en medio de la creciente competencia entre Turquía, Rusia y Estados Unidos para confirmar su presencia y afianzar su influencia en las zonas sirias más importantes y complejas.

FUENTE: Khaled al-Khateb / Fuente: Al Monitor / Rojava Azadi Madrid / Edición: Kurdistán América Latina

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