Turquía elude la rendición de cuentas por las atrocidades cometidas en el norte de Siria

El 26 de noviembre, el diputado del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Feleknas Uca, presentó una serie de preguntas parlamentarias sobre el destino de los detenidos en el cantón kurdo Afrin, en el norte de Siria, ocupado desde 2018 por Turquía,

“Desde marzo de 2018, grupos apoyados por el gobierno turco y reunidos bajo el nombre de Ejército Nacional Sirio (SNA), han llevado a cabo muchas detenciones arbitrarias contra civiles”, dijo Uca.

A esto, agregó: “Los informes también muestran que las unidades (mercenarias) en cuestión sometieron a civiles a torturas en su cuartel general. También se sabe que estas tropas recolectan dinero y secuestran a personas para liberarlas previo pago de rescate”.

Las preguntas, formuladas al ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, incluyeron una solicitud de estadísticas sobre el número de detenidos, el número de arrestadas que son mujeres, si se han tomado medidas contra las milicias responsables de violaciones como secuestro, saqueo y tortura, y si el gobierno de Turquía ha llevado a cabo investigaciones de seguimiento, a la luz de los informes internacionales sobre los problemas en Afrin.

Apenas unos días antes, la diputada del HDP, Ayşe Sürücü, había presentado una solicitud para una encuesta parlamentaria sobre las violaciones de los derechos humanos contra las mujeres en Afrin, Serekaniye y Tel Abyad, en el norte de Siria, y señaló que la igualdad de género se había deteriorado en esas áreas después de que Turquía tomara el control.

Sürücü ya había presentado preguntas sobre el destino de Melek Nabih Xelil, víctima de una desaparición forzada y probablemente de matrimonio forzado en Afrin. Desapareció en mayo de este año y aún no se sabe dónde está, ni si está viva.

En octubre, el diputado del HDP Tulay Hatimogullari, le hizo al ministro de Agricultura de Turquía una serie de preguntas sobre la producción de aceite de oliva en Afrin, incluidas las ganancias totales y la información sobre a quién se distribuyen esas ganancias. Un periodista estadounidense reveló que el aceite de oliva robado de Afrin se vendía en tiendas de los Estados Unidos a través de un distribuidor turco.

Los gobiernos y las organizaciones internacionales han pedido repetidamente a Turquía que responda al tipo exacto de preguntas que estos legisladores han realizado.

En septiembre, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michele Bachelet, dijo que el gobierno de Erdogan debe “iniciar inmediatamente una investigación imparcial, transparente e independiente sobre los incidentes que hemos verificado, dar cuenta del destino de los detenidos y secuestrados por los grupos armados afiliados (al Estado turco), y exigir responsabilidades los responsables de lo que, en algunos casos, puede constituir crímenes de derecho internacional, incluidos crímenes de guerra”.

Sin embargo, el enfoque de Turquía a las preguntas planteadas por los funcionarios electos, a través de los mecanismos de rendición de cuentas nacionales de rutina, sugiere que tales solicitudes de investigaciones a gran escala probablemente sean inútiles.

El gobierno del partido AKP se ha negado repetidamente a proporcionar información básica sobre posibles violaciones del derecho internacional en Siria, que han solicitado parlamentarios como Uca, Sürücü, Hatimogullari y muchos de sus colegas del HDP.

“Hemos traído el tema a la agenda de la Asamblea Nacional con una pregunta parlamentaria el 26 de noviembre, pero todavía no hemos recibido una respuesta”, escribió Uca en un artículo publicado en la agencia Mesopotamya, en diciembre de este año.

El registro oficial de preguntas escritas del Parlamento turco establece que las preguntas de Hatimogullari sobre el comercio de aceitunas tampoco fueron respondidas dentro del período requerido. Según los informes, también se han ignorado otras consultas sobre productos de oliva comercializados ilegalmente. En 2019, la diputada Meral Danis Bestas planteó preocupaciones similares. Ella tampoco recibió respuestas.

Un factor clave en este patrón de silencio es, probablemente, el hecho de que las consultas sobre abusos de derechos en el norte de Siria, provinieron prácticamente todas de legisladores de la oposición. Como único partido que votó en contra de las dos intervenciones militares turcas allí, el HDP ya se enfrenta a una seria represión por su posición antibélica. Es poco probable que el gobierno del AKP escuche a los y las legisladoras a las que intenta marginar activamente, incluso cuando plantean preocupaciones humanitarias que Turquía está obligada a abordar en el marco del derecho internacional.

El hecho de que un gobierno proporcione fácilmente información a los miembros electos del parlamento, que la solicitan a través de procesos legales, es un punto de referencia claro de la capacidad de ese gobierno para responsabilizarse. La falta de acción sobre las investigaciones relacionadas con la situación en el norte de Siria propuestas por los parlamentarios de la oposición, sugiere que la investigación “imparcial, transparente e independiente” que las Naciones Unidas han pedido, es casi imposible.

En la medida en que Recep Tayyip Erdogan y el AKP están bloqueando los esfuerzos de rendición de cuentas por motivos políticos partidistas, debe tenerse en cuenta en futuras evaluaciones internacionales de la situación humanitaria en las regiones de Siria controladas por Turquía. También deben tenerlo en cuenta los gobiernos que comparten información con Turquía sobre preocupaciones humanitarias o de seguridad en estas áreas.

Estas partes interesadas deben entender este patrón de comportamiento como una clara evidencia de que los mecanismos externos, con consecuencias vinculantes, son la única forma de responsabilizar a los funcionarios turcos.

FUENTE: Meghan Bodette / North Press Agency / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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