Un hilo conductor que va de Abdul Hamid a Erdogan

A 106 años del comienzo de las matanzas en masa contra la población armenia del Imperio Otomano, se propone aquí hacer foco en diez personajes clave en el objetivo de eliminar físicamente a los armenios y la consolidación del negacionismo como política de Estado.

Abdul Hamid II

Fue el 34° Sultán del Imperio Otomano y pasó a la historia como el “Sultán Rojo”, por sus métodos brutales para sofocar revueltas y su política genocida hacia las minorías del imperio, en especial los armenios. Su gobierno se extendió desde 1876 a abril de 1909, cuando fue derrocado por la revolución de los Jóvenes Turcos.

Tras la derrota en la Guerra Ruso-Turca y el pedido de los armenios de cumplimiento de los tratados de Berlín (1877) y San Stéfano (1878), la reacción del sultán fue armar a bandas de kurdos y otros grupos turcomanos para atacar las aldeas, robar ganado y pertenencias, violar y asesinar a mansalva a los armenios.

En su haber se cuentan el sofocamiento de levantamientos en Zeitún, Van y Sasún, así como las matanzas de 300.000 armenios en 1894/95, en lo que se conoce como las “masacres Hamidianas”. En 1909 otros 20.000 armenios fueron asesinados en Adaná.

Mehmet Talaat Paşá

Ministro del Interior (1913-18) y Gran Vizir del Imperio Otomano (1917-18). Como responsable político del gobierno turco, fue quien ordenó el arresto de 270 políticos e intelectuales armenios en la noche del 24 de abril de 1915. En los días siguientes, continuaron las detenciones y empezó a ejecutarse el plan genocida.

Las últimas relevaciones del investigador turco Taner Akçam señalan decisión de implementar de exterminar a la población armenia se tomó antes del 3 de marzo de 1915 (ver Behaettn Şakir), muy probablemente entre el 15 de febrero y el 3 de marzo de ese año.

El 30 de mayo firmó de puño y letra la Ley de Deportación Temporal (Tehcir), que ordenaba la relocalización de los armenios en los confines del imperio, dando lugar a largas marchas en el desierto y el asesinato en masa de los armenios.

Tras el fin de la guerra, por presión de la Entente, Talaat junto a otros jerarcas del Comité Unión y Progreso, fue juzgado en ausencia (había escapado de Turquía) por tribunales militares y sentenciado a muerte, por el desenlace de la guerra y también por haber perpetrado el genocidio contra los armenios.

Murió el 15 de marzo de 1921 en Berlín, ajusticiado por Soghomón Tehlirian, en el marco de la Operación Némesis. Sus restos fueron repatriados a Turquía con honores en febrero de 1943.

Ismail Enver Paşá

Ministro de Guerra del Imperio Otomano. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, en diciembre de 1914 y enero de 1915, Enver fue responsable de la estrepitosa derrota en Sarikamis a mano de los rusos, y el general culpó a los armenios por el desastre. Ordenó el arresto de miles de intelectuales de la zona y que todos los armenios del ejército fueran desarmados, fusilados o convertidos en peones de caminos.

Más adelante, como responsable del frente oriental tuvo participación en las campañas militares del Cáucaso hasta hacerse fuerte en Bakú. Varios hombres a su mando intervinieron en ataques en Armenia Oriental y en Artsaj. Logró escapar de la mira de los vengadores de la Operación Némesis.

Ahmed Djemal Paşá

Ministro de Marina del triunvirato de los Jóvenes Turcos, varios investigadores señalan un costado ambiguo de Djemal Pashá hacia los armenios. El historiador alemán Wolfgang Gust apunta que “mientras preservó las vidas de tal vez 150.000 armenios -en condiciones terribles- contribuyó a asesinar a otros 150.000”.

Incluso, en diciembre de 1915, ofreció a los poderes de la Entente marchar a Constantinopla (Estambul), desalojar al Gobierno del Comité Unión y Progreso (CUP) y detener el genocidio armenio, a cambio de mantener la integridad territorial del Imperio en sus fronteras de pre-guerra.

Para el historiador turco Ümit Kurt, “la diferencia fundamental entre Djemal y los otros dos líderes (Talaat y Enver) fueron los métodos empleados para hacer decrecer el número de armenios”. En lugar de asesinatos, impulsaba la asimilación y la conversión forzada. Sin embargo, “salvar las vidas de algunos afortunados no exime a Djemal de su rótulo de genocida, porque estuvo completamente comprometido con la desaparición de armenios del suelo turco”, enfatizó Kurt.

Djemal fue asesinado en julio de 1922 por Stepan Dzaghiguian, Ardashes Gevorgyan y Bedros Ter Boghosyan, como parte de la Operación Némesis.

Behaettin Şakir

Miembro fundador del Comité de Unión y Progreso (CUP) y uno de los arquitectos del plan de exterminio a través de su política de deportaciones masivas. También tuvo una destacada participación en el grupo paramilitar Teşkîlât-ı Mahsûsa, la Organización Especial, creada en 1913 para hacer operaciones de inteligencia interior, bajo la administración de Enver Paşá.

Dos cartas firmadas por Behaettin Şakir son testimonio directo del plan genocida. La primera fechada el 3 de marzo de 1915 dice: “El Comité… ha decidido aniquilar a todos los armenios que viven en Turquía, no permitir que se quede uno… Sobre la cuestión de cómo se llevarán a cabo estos asesinatos y masacres, el gobierno (central) dará las instrucciones necesarias a los gobernadores provinciales y a los comandantes del ejército”.

En la segunda carta del 7 de abril enfatiza: “…el Comité decidió aniquilar y fundamentalmente extirpar las diversas fuerzas con las que ha luchado durante años… Lamentablemente se verá obligado a tomar medidas brutales en este sentido. Tenga la seguridad de que nos preocupan los temores de estas medidas”.

Behaettin Şakir fue ajusticiado por Aram Yerganian y Arshavir Shiraguian el 17 de abril de 1922 en Berlín, en un atentando que también cobró la vida de Djemal Azmi, ex gobernador de Trabizon.

Salih Zeki Bey

Apodado “el monstruo Zeki” o el “carnicero de Del Zor”, Salih Zeki Bey tuvo activa participación en la ejecución del genocidio. En su luctuoso palmarés se cuenta el asesinato de 60.000 armenios, incluyendo niños quemados vivos, y la matanza de nada menos que 200.000 armenios en Der Zor, donde fue gobernador en 1916.

El Museo-Instituto del Genocidio Armenio de Tsitsernagapért sostiene que en la confluencia y el delta que forman los ríos Éufrates y Jabur “había tantos cadáveres de armenios, que habían creado una presa natural, obstaculizando el flujo del agua del río y causando que el Éufrates saliera de su curso natural”. Esto fue responsabilidad directa de Zeki.

Antes había tenido decisiva intervención en las persecuciones y asesinatos de armenios en Everek, en la región de Kayserí. El conocido fedaí Hampartsum Boyadjian, apodado Medzn Murat, fue brutalmente torturado por los hombres de Zeki y finalmente colgado el 30 de julio de 1915 en Kayserí. Fue uno de los objetivos de la Operación Némesis, pero logró esquivar los atentados.

Nurí Paşá

Hermanastro de Enver Paşá, este general turco lideró el Ejército Islámico del Cáucaso en el marco de la Primera Guerra Mundial, que sofocó a sangre y fuego el levantamiento de la Comuna de Bakú (junio-septiembre de 1918). Luego avanzó desde Askerán y desde allí hacia Shushí. Al mando de 5000 hombres tomó la ciudad y colgó en la plaza principal a unas 60 figuras políticas y sociales de la población armenia. El pasado 10 de diciembre en un desfile militar en Bakú junto a Ilham Aliyev, el presidente de Turquía, Recep Erdoğan, felicitó “al glorioso ejército azerbaiyano y al ejército turco”, y destacó que “hoy es el día en que se bendicen las almas de Nuri Paşá, Enver Paşá y los valientes soldados del Ejército Islámico Caucásico”.

Mustafá Kemal “Ataturk”

Primer presidente de la República de Turquía (1923-1938) y padre de las reformas que transformaron el sultanato en un régimen republicano. Ideólogo de la política negacionista que continúa hasta el día de hoy. Tras la guerra civil en que quedó sumido el imperio tras la Primera Guerra Mundial, Kemal se propuso expulsar a las tropas extranjeras del país, vencedoras en el conflicto bélico.

Se atribuye a sus fuerzas la quema de Izmir en 1922 y la expulsión de la población griega. Como parte de la política de expulsión de los “otros” de Turquía, empujó al exilio a punta de fusil a los armenios de Marash, Aintab y otras localidades de Cilicia. Se estima que sólo en Marash murieron 20.000 armenios en 1922.

En el plano político, se enfrentó al Tratado de Sevres (1920) que reconocía un territorio para un Estado armenio y unos años después hizo entendimientos con los líderes soviéticos, en especial con Lenin, que terminaron en tratados desventajosos para los armenios como los Moscú (1921) y Lausana (1923). En 1920 sus hombres al mando de Kazim Karabekir atacaron a la República de Armenia, con el objetivo de llegar hasta Ereván y limpiar a la población armenia de la zona.

Mehmet Şükrü Saracoğlu

Primer ministro de la República de Turquía 1942-1946. Fue gestor y responsable de la repatriación de los restos de Talaat Paşá desde Berlín donde recibió funeral de Estados el 25 de febrero de 1943. Fue una reivindicación de la figura del genocida que los tribunales marciales turcos habían sentenciado a muerte.

Al entierro con honores asistió el embajador alemán en Ankara, Franz von Papen, quien había sido vicecanciller del régimen nazi en 1933-34. Según fuentes de la época, con la repatriación de los restos de Talaat, Adolf Hitler esperaba asegurar el apoyo turco al Eje en la Segunda Guerra Mundial.

El estadio del club de fútbol Fenerbahçe Spor Kulübü se llama Şükrü Saracoğlu, en honor a quien fuera su presidente entre 1934 y 1950.

Recep Tayyip Erdoğan

Presidente de Turquía y ex primer ministro. Está en el poder desde 2003 y tiene mandato al menos hasta 2023. Defensor a ultranza de la política negacionista del Estado turco acerca del genocidio armenio. Bajo su gobierno fue asesinado el periodista armenio Hrant Dink, y miles de opositores y periodistas fueron encarcelados.

En Turquía tienen plena vigencia yes que prohíben hablar del genocidio armenio o “insultar” al estado turco y a su presidente. Tal es el caso del Código Penal turco, que en su artículo 301 establece pena de prisión efectiva a quien hable públicamente del genocidio.

Turquía mantiene un sistema educativo que niega las matanzas de 1915 y tergiversan la historia. Los niños y jóvenes en edad escolar son adoctrinados desde el Estado con una “visión antiarmenia” y atribuyendo toda la campaña internacional por el genocidio al “lobby armenio”.

Durante la reciente guerra en Artsaj proveyó armamento de última tecnología y adiestramiento militar previo y en el campo de batalla a Azerbaiyán. Contrató mercenarios y terroristas sirios y libios y los trasladó a la primera línea de combate en Artsaj, apoyándolos con dinero y equipamiento militar.

FUENTE: Carlos Boyadjian / Diario Armenia

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