Erdogan ataca a la Corte Europea de Derechos Humanos

El presidente de Turquía despotricó el miércoles contra la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH), quien le había pedido dejar en libertad a un prominente político kurdo.

El mandatario Recep Tayyip Erdogan acusó al tribunal de “defender a un terrorista” por pedir la libertad del dirigente político Selahattin Demirtas.

En un discurso ante legisladores de su partido, Erdogan aseveró que Demirtas es un “terrorista” responsable de las muertes de veintenas de personas en unas protestas ocurridas el año pasado.

Erdogan acusa además a Demirtas de tener vínculos con insurgentes kurdos. Demirtas enfrenta hasta 142 años de cárcel, pero rechaza las acusaciones.

Demirtas era uno de los dirigentes del opositor Partido Democrático de los Pueblos (HDP), el segundo partido opositor más grande del país, hasta que fue arrestado en el 2016. Se postuló como candidato dos veces contra Erdogan -una de ellas mientras seguía preso-, y es un fuerte crítico del gobierno.

Las protestas en las zonas kurdas ocurridas en el 2015 fueron en reacción a la falta de acción del gobierno luego que el Estado Islámico atacara al poblado de Kobane, en el norte de Siria, y cerca de la frontera turca.

Por su parte, Demirtas emitió una declaración pública luego de conocerse la decisión del CEDH. En el texto, comunicado por sus abogados, el dirigente del HDP expresó: “Se ha concluido que los que nos han encarcelado han cometido delitos graves, hasta el punto de que han conspirado políticamente contra nosotros”.

Al referirse al proceso judicial en la Gran Sala del CEDH, Demirtaa subrayó que “aunque el gobierno del AKP estaba representado por un jurista de Alemania, él mismo fue defendido por un grupo de abogados, todos ellos de Turquía”.

“Sin embargo, hay algo cierto: se ha concluido que los llamados procesos judiciales iniciados contra mí y mis compañeros en los últimos seis años, son todos políticos, no legales, que somos inocentes, y que los que nos han encarcelado han cometido delitos graves en la medida en que han conspirado políticamente contra nosotros”, manifestó.

Demirtas añadió que la sentencia del CEDH “ha confirmado que el sistema legal y judicial de Turquía ha sido subvertido por el propio gobierno”.

“Aunque he sido ilegalmente retenido tras las rejas como rehén político durante cuatro años, esta sentencia no me ha hecho feliz o alegre. Al contrario, estoy muy triste por esta sentencia”, aseguró el diputado destituido.  “No soy el único que está pagando el precio de la democracia abolida, la ley y la justicia destruidas; nuestros 83 millones de ciudadanos han estado pagando este precio de la manera más pesada posible”, señaló.

En su declaración, Demirtas denunció al gobierno turco por generar desempleo, hambre y pobreza en el país. “Lo siento por mis cientos de miles de hermanos y hermanas que tienen que recoger las sobras de la basura o de los bazares para comer algo. Lamento que millones de granjeros, comerciantes e industriales hayan quebrado. Lo siento por decenas de millones de desempleados y por los que luchan por sus vidas bajo la línea de la hambruna. Lo siento mucho por los que ya no pueden respirar debido a la ausencia de democracia y paz y que se ven obligados a abandonar su país”, apuntó.

“Sin embargo, estoy tan esperanzado como triste. Porque confío en el pueblo. Confío en el poder de decenas de millones de personas que están de la mano por la democracia y cuyo número crece cada día que pasa. Creo en los que dicen ‘Si este país nos pertenece a todos, si esta República nos pertenece a todos, uniremos nuestras manos y haremos de esta tierra un paraíso sin diferenciar a turcos o kurdos, alevíes o suníes’”.

Luego de la sentencia del CEDH, la organización Human Rights Watch (HRW) también se sumó al pedido de libertad de Demirtas. En un comunicado, HRW expresó que la decisión del tribunal europeo “confirma que el gobierno turco ha mantenido a Selahattin Demirtaa tras las rejas por razones políticas”. Hugh Williamson, director para Europa y Asia Central de la organización, aseveró que “la sentencia demuestra cómo la presidencia de Erdogan arma la detención y el enjuiciamiento para sacar a los opositores de la escena política y amenaza el libre debate democrático”.

“Al pedir la liberación inmediata de Demirtas, la sentencia de la Gran Sala también afirma que el hecho de no hacerlo prolongará la violación de sus derechos e incumplirá la obligación de Turquía de aplicar las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos –estimó Williamson-. El gobierno turco debe actuar sin demora y no puede hacer caso omiso de esta sentencia con argumentos engañosos de que no se aplica a la actual detención de Demirtas”.

FUENTE: AP / ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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