Los casos de quema de aldeas kurdas por el ejército prescriben en Turquía

El Tribunal Penal Superior de Kırıkkale decidió archivar la causa relacionada con la quema de la aldea de Vartinis (Altınova), en la provincia oriental de Muş el 3 de octubre de 1993, provocada por el ejército turco, en la que murieron nueve miembros de una familia, siete de ellos menores.

El tribunal decidió desestimar el caso por prescripción, argumentando que habían transcurrido dos meses desde el 30 aniversario del incidente, según la agencia de noticias Mesopotamia (MA).

El “único” autor que fue declarado culpable por el Tribunal Supremo, el entonces comandante del Regimiento de Gendarmería de Distrito, Bülent Karaoğlu, no ha podido ser capturado desde 2021.

Los abogados sostuvieron que el delito en cuestión era un crimen contra la humanidad en virtud del artículo 77 del Código Penal turco, por lo que no podía aplicarse el plazo de prescripción.

El 2 de octubre de 1993, un soldado murió en un enfrentamiento con el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) cerca del pueblo. Los soldados abrieron fuego al aire a su paso por Vartinis tras el enfrentamiento y abandonaron la zona diciendo: “Vendremos y quemaremos tu pueblo esta noche”.

Un día después del incidente, los soldados llegaron al pueblo y lo incendiaron bajo la acusación de “ayudar al PKK”. El matrimonio Nasır y Eşref Öğüt, junto con sus siete hijos, de los cuales el mayor tenía 12 años y el menor sólo tres, murieron al incendiarse su casa.

Aysel Öğüt, la única superviviente, presentó posteriormente una denuncia penal por la masacre. El caso fue rechazado inicialmente por los tribunales locales.

Volvió a presentar una denuncia en 2003 y esta vez la fiscalía inició una investigación, pero el expediente tuvo que esperar otros siete años en una fiscalía militar.

En 2011, los abogados de Öğüt volvieron a dirigirse a la fiscalía y se abrió una causa contra los militares Bülent Karaoğlu, Hanefi Akyıldız, Şerafettin Uz y Turhan Nurdoğan. Todos ellos fueron absueltos.

Los abogados llevaron el caso ante el Tribunal Supremo en 2016 y se dictó sentencia al cabo de cinco años. Tras esos cinco años de espera, el máximo tribunal revocó la decisión absolutoria del tribunal local y declaró que Karaoğlu era responsable de la masacre, ya que dio la orden de quemar el pueblo. La Sala, por otra parte, confirmó el veredicto absolutorio de tres soldados que se encontraban entre los autores.

Tras el veredicto, el Tribunal Penal de Kırıkkale emitió en 2021 una orden de detención contra Karaoğlu, quien sin embargo no ha sido capturado hasta hoy.

Prescripción de la masacre de Sivas

El 14 de septiembre, el Primer Tribunal Penal de Ankara dictaminó que el juicio de los acusados prófugos de la masacre de Sivas Murat Sonkur, Eren Ceylan y Murat Karataş debía sobreseerse por prescripción.

La masacre tuvo lugar cuando una turba islamista radical prendió fuego al hotel Madımak, en la provincia de Sivas, en Anatolia Central, el 2 de julio de 1993, matando a 33 intelectuales y a dos empleados del hotel.

La causa principal del juicio por la masacre de Sivas también se archivó en 2012 por prescripción y se separaron los expedientes de los tres acusados antes mencionados.

El fiscal del caso, que emitió su dictamen final, alegó que la condición de fugitivo no afectaría a la prescripción y solicitó el sobreseimiento del caso.

El tribunal aceptó esta opinión y archivó el caso. Así pues, ya no hay causa contra los acusados, que llevan 30 años huidos.

Hüseyin Karababa, uno de los denunciantes, dijo que Temel Karamollaoğlu, gobernador de la época y líder del partido islamista de la oposición Felicity, debería ser citado ante el tribunal. Karababa declaró: “Karamollaoğlu es uno de los asesinos. Lo vi con mis propios ojos, apiló las piedras. Nadie del Estado fue juzgado. El Estado cometió un crimen contra los alevíes en Sivas. Hubo una masacre”.

Şenal Sarıhan, abogado del caso desde hace 30 años, señaló los asientos vacíos de los acusados y dijo: “Llevamos años diciendo que se trata de un crimen contra la humanidad. No puede haber amnistía para estos crímenes, no puede prescribir”.

Sarıhan declaró que el juicio ha sido llevado a cabo por muchos comités durante años y, “muy recientemente, en 2019, hicimos una solicitud a su comité predecesor para que tres acusados fueran categorizados como fugitivos. Esta petición fue aceptada. Dejando de lado la cuestión de los crímenes contra la humanidad, los tres acusados fueron considerados prófugos. La condición de fugitivo detiene la prescripción”.

En Turquía, los delitos punibles con cadena perpetua agravada prescriben a los 30 años. Según el Código Penal turco (TCK), “la comisión sistemática del delito de homicidio intencionado contra un sector de la sociedad por motivos políticos, filosóficos, raciales o religiosos” constituye un crimen de lesa humanidad. Estos delitos no prescriben.

De nuevo, según el TCK, el plazo de prescripción se interrumpe tras la adopción de una decisión de fuga.

La policía intervino contra quienes querían protestar contra el veredicto organizando una sentada de protesta en el interior del tribunal.

Las asociaciones alevíes hicieron una declaración de prensa frente al tribunal tras el juicio. El presidente de la asociación Pir Sultan Abdal, Cuma Erçe, dijo: “Este caso no se dejará para el Día del Juicio”.

¿Qué ocurrió?

En 1993, casi 15.000 personas participaron en una marcha hacia el hotel Madımak tras la oración del viernes, en la que los islamistas radicales corearon “Sivas será la tumba de los laicos”. Las fuerzas de seguridad no intervinieron contra la turba islamista que esperó frente al hotel durante horas y acabó prendiéndole fuego. Los bomberos también intervinieron tarde.

Al final del largo proceso judicial, 33 acusados fueron condenados a muerte y 14 a penas de prisión de hasta 15 años. En 2002 se abolió la pena de muerte y 33 personas fueron condenadas a cadena perpetua. Ocho figuras clave de la masacre de Sivas se fugaron y desaparecieron en 1997.

Muchos de los abogados de los acusados han llegado a ocupar cargos parlamentarios y ministeriales en partidos conservadores de derechas.

El 6 de septiembre, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan indultó a un hombre llamado Hayrettin Gül, condenado por participar en una masacre en 1993.

Erdogan ya había indultado anteriormente a Ahmet Turan Kılıç, condenado a cadena perpetua agravada por la masacre de Sivas, similar a la participada por Gül.

FUENTE: Duvar English / Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid

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