Mazloum Abdi: “Estamos abiertos a todas las críticas, las estudiaremos y las superaremos”

El jefe de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), respaldadas por Estados Unidos, se ha comprometido a satisfacer las demandas de las tribus árabes en el este de Siria y a corregir los “errores” cometidos por la administración de la región.

Decenas de personas han muerto desde que los combatientes tribales árabes se rebelaron contra las FDS en Deir Ezzor la semana pasada, el primer levantamiento de este tipo desde que la fuerza liderada por los kurdos expulsó al Estado Islámico (ISIS) de la región hace más de cuatro años con el apoyo de Estados Unidos.

La revuelta, considerada en general un reflejo de los agravios árabes latentes, ha impulsado los esfuerzos de Estados Unidos por reducir la tensión, con la posibilidad de que el Estado Islámico o el presidente Bashar al-Assad se aprovechen de cualquier conflicto prolongado.

En una entrevista con Reuters, Mazloum Abdi, comandante de las FDS, dijo que se había reunido con dirigentes tribales y que atendería su petición de liberar a decenas de combatientes locales que se habían sublevado y habían sido detenidos cuando las FDS sofocaron los disturbios.

“Hemos decidido decretar una amnistía general para los implicados”, afirmó. “Ya hemos liberado a la mitad de los detenidos, y liberaremos al resto”, dijo Abdi en una videollamada desde el noreste de Siria.

Abdi prometió organizar una amplia reunión con notables tribales árabes y otros representantes de Deir Ezzor para abordar antiguos agravios, desde la educación y la economía hasta la seguridad.

Los residentes árabes se han quejado de la administración dirigida por los kurdos, afirmando que los discrimina y no les da su parte de la riqueza petrolera de la región.

Cuando se le preguntó cómo pensaba abordar las reclamaciones, Abdi reconoció en términos generales “defectos” en el grado de integración de las distintas tribus en los consejos locales.

“Hay lagunas y se han cometido errores sobre el terreno”, afirmó.

Abiertos a las críticas

Encabezadas por las YPG (Unidades de Protección del Pueblo) kurdas e integradas por combatientes árabes, las FDS han sido uno de los principales socios de la Coalición liderada por Estados Unidos contra Estado Islámico. Ocupa una cuarta parte de Siria, incluidos campos petrolíferos y zonas en las que están desplegadas unas 900 tropas estadounidenses.

Abdi se comprometió a reestructurar tanto el Consejo Civil que gobierna la provincia como el Consejo Militar de Deir Ezzor, destacamento árabe de las FDS, para que sean más “representativos de todas las tribus y componentes de Deir Ezzor”.

Los enfrentamientos estallaron después de que las FDS detuvieran al jefe del consejo, conocido como Abu Khawla, acusado de corrupción y otras infracciones. Sus aliados tribales se sublevaron en respuesta.

La Coalición pidió el fin de la violencia, afirmando que las distracciones de la lucha contra Estado Islámico aumentaban el riesgo de su resurgimiento, y altos funcionarios estadounidenses visitaron la zona el domingo.

Abdi afirmó que las FDS no se retirarían de la zona.

“Estamos abiertos a todas las críticas, las estudiaremos todas y las superaremos, y el resultado será el regreso de las FDS con todos sus componentes de forma aún más fuerte”, afirmó.

También acusó al gobierno sirio de desempeñar un papel en el fomento de los problemas, afirmando que sus fuerzas habían detenido a combatientes vinculados a Damasco que se habían unido a los rebeldes tribales, y que no serían liberados mediante la amnistía general.

FUENTE: Maya Gebeily / Reuters / Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*