Erdogan amenaza con una nueva campaña militar en Siria

El presidente Recep Tayyip Erdogan ha planteado una nueva campaña militar turca contra las fuerzas kurdas en el norte de Siria tras el asesinato de dos policías de las fuerzas especiales turcas, en un ataque con cohetes contra un convoy turco en la región.

“Se nos ha agotado la paciencia con respecto a ciertas áreas de Siria que han sido fuente de ataques terroristas en nuestro país. Estamos decididos a eliminar las amenazas que se originan en esas áreas”, dijo Erdogan el 11 de octubre, refiriéndose a Tell Rifaat, zona controlada por los kurdos, que se encuentra al sur de Marea, donde tuvo lugar el ataque el día anterior.

La agencia de noticias estatal Anatolia nombró 11 aldeas alrededor de Tell Rifaat donde, dijo, “los terroristas” habían desplegado armas pesadas como múltiples lanzacohetes y misiles TOW, Katyusha y Grad, y los estaban usando para “atacar con frecuencia Azaz, Al Bab, Marea y Afrin”.

El ministro de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, acusó a Rusia y Estados Unidos de ser responsables de los ataques también, y prometió que Turquía “hará lo que sea necesario para limpiar a los terroristas”.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), el ataque al convoy turco fue llevado a cabo por las Fuerzas de Liberación de Afrin (FLA), y el ejército turco respondió disparando proyectiles de artillería y cohetes contra las aldeas donde estaban estacionadas las fuerzas kurdas.

Tell Rifaat es un corredor entre múltiples líneas del frente. Situada a 21 kilómetros al sur de la provincia fronteriza turca de Kilis, 22 kilómetros al este de Afrin y 27 kilómetros al norte de Alepo, la ciudad ha estado en la mira de Turquía desde que las fuerzas kurdas la liberaron en febrero de 2016.

Turquía intentó negociar el área, primero con Estados Unidos y luego con Rusia, como parte de su “Operación Fuente de Paz” en el noreste de Siria, en octubre de 2019. Un acuerdo turco-ruso alcanzado en Sochi ese mes, limitó la intervención de Turquía a una franja fronteriza entre Tell Abyad y Ras Al Ain, pero contenía una disposición de que “todos los elementos de las YPG (Unidades de Protección del Pueblo Kurdo) y sus armas serán retirados de Manbij y Tell Rifaat”.

En lo que se ha convertido en un patrón desde entonces, Ankara mencionaría a Tell Rifaat y Manbij cada vez que Moscú le recuerda a Ankara su compromiso, en virtud de un acuerdo separado para eliminar los grupos terroristas en Idlib y reabrir las carreteras M4 y M5. Mientras tanto, Rusia ha permitido el despliegue de fuerzas del gobierno sirio en Tell Rifaat y Manbij, además de la policía militar rusa.

Además del complejo equilibrio de poder en el terreno, una pregunta clave aquí es si Erdogan y Putin llegaron a algún entendimiento sobre el tema en su reunión del 29 de septiembre en Sochi, que terminó sin una declaración pública. ¿Qué podría esperar Erdogan al amenazar con una operación militar sin un acuerdo con Putin?

El principal diario sirio Al Watan ve la reanudación de las operaciones rusas en Idlib como una indicación de que Putin y Erdogan no lograron resolver sus diferencias en Sochi. Los llamados del ministro de Relaciones Exteriores sirio a Turquía para que se retire del país se presentan como una señal más de que Damasco cree que la reunión Putin-Erdogan terminó sin un compromiso. El establecimiento de Turquía de un nuevo puesto militar en el área de Jabal Al Zawiya, en el sur de Idlib, también apunta a las diferencias en curso, al igual que los intensos ataques aéreos de Rusia en la provincia.

Erdogan puede intentar ganar espacio para maniobrar y negociar. La mayoría de  los analistas turcos creen que Erdogan difícilmente podría ordenar una operación militar a gran escala y arriesgarse a una escalada importante sin obtener garantías de Rusia para usar el espacio aéreo sirio. Los informes de que cinco comandantes turcos a cargo de misiones relacionadas con Siria, solicitaron la jubilación anticipada el mes pasado han alimentado la especulación sobre el creciente descontento en el ejército por operaciones en las que las tropas turcas carecen de la protección adecuada.  

Para otros, la perspectiva de una nueva operación en Siria es difícil de descartar debido a los crecientes problemas políticos y económicos de Erdogan en casa, lo que podría empujarlo a otra aventura militar para distraer al público y avivar los sentimientos nacionalistas.

La percepción de que Ankara está preparando el escenario para una campaña militar también se avivó cuando cinco obuses de mortero, disparados desde Siria por perpetradores desconocidos, aterrizaron en la ciudad fronteriza turca de Karkamis, sin causar víctimas. El incidente recordó una grabación de audio filtrada en 2014, en la que el jefe de inteligencia de Turquía supuestamente describió cómo podría organizar un ataque con misiles contra Turquía desde Siria para proporcionar un pretexto para la guerra.

El arrebato de Erdogan es una respuesta también al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien la semana pasada acusó de que las acciones de Turquía en Siria amenazaban la seguridad y los intereses nacionales estadounidenses. Al argumentar que Turquía está bajo ataque, Erdogan busca aumentar la presión sobre Washington para que ponga fin al apoyo a los kurdos-sirios, mientras se prepara para reunirse con Biden al margen de la cumbre del G-20 en Roma, a finales de este mes.

En resumen, la carta de Tell Rifaat parece ser una herramienta para que Erdogan preserve el status quo en Idlib. Sin embargo, tales maniobras no pueden defenderse de las presiones relacionadas con Idlib para siempre. Rusia no ha mostrado voluntad de intercambiar a Tell Rifaat y Manbij por Idlib, y es poco probable que apruebe una nueva ofensiva turca. Desde la perspectiva de Damasco, el tema es muy crítico debido a las siguientes consideraciones:

-La toma de Tell Rifaat por parte de las fuerzas turcas podría hacer que Alepo volviera a ser vulnerable a los ataques.

-La conexión de fuerzas del Escudo del Éufrates y la Rama de Olivo controlados por Turquía con el corredor de Tell Rifaat podría expandir el frente antigubernamental.

-Turquía también podría apoderarse de Manbij, lo que equivaldría al control turco en toda la región al oeste del Éufrates en el norte de Siria.

-El control turco de Tell Rifaat podría poner en peligro el acceso de los asentamientos chiítas a Alepo, lo que significa que es probable que Hezbollah y otros grupos chiítas, respaldados por Irán, se resistan a tal medida.

-Con Tell Rifaat bajo control turco, múltiples logros estratégicos del gobierno sirio podrían estar en riesgo, y la eliminación de las fuerzas turcas de la región podría volverse aún más difícil.

En otro escenario, Turquía podría obtener luz verde para una operación limitada en Tell Rifaat, que no afectaría el control en tierra a cambio de su retirada de la ruta M-4 en Idlib. Dada la importancia que Damasco y sus aliados dan a Tell Rifaat, cualquier retroceso allí probablemente requeriría un paso importante de Erdogan, que alteraría significativamente la situación en el terreno.

FUENTE: Fehim Tastekin / Al Monitor / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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