“Extradición”, “secuestro” o “entrega”: la responsabilidad es del gobierno armenio

Desde el centro de prensa de las Fuerzas de Defensa Popular (HPG) del Kurdistán informaron este último fin de semana, que “Leheng y Alişer” han sido extraditados de Armenia a Turquía. Esta noticia se contradice, en parte, con la difundida por los medios de comunicación turcos, que hablan de “una operación extranjera exitosa del servicio de inteligencia turco MIT”. Mientras tanto, en Armenia, el Servicio de Seguridad Nacional (SSN) afirma que la información sobre la extradición a Turquía de dos ciudadanos de nacionalidad kurda, Atilla Çiçek y Hussein Yildirim, “no se corresponde con la realidad”. El SSN de Armenia puntualiza que “dicha información no solo es falsa, sino que también carece de fundamento legal, ya que la extradición de personas condenadas en casos penales está fuera de las facultades del Servicio de Seguridad Nacional”.

El común denominador de las tres fuentes es que se habla de dos revolucionarios kurdos, que fueron detenidos en Armenia en 2021 y que ahora se encuentran en Turquía, ya que los organismos competentes de Armenia niegan haberlos entregado, pero no que los dos militantes kurdos ya estén en manos del gobierno fascista turco.

Hasta aquí, una breve descripción de la situación actual y de lo que pudimos leer en varios sitios web de noticias o en redes sociales. Ahora, les brindaremos más detalles de lo sucedido y lo declarado por las distintas partes, a fin de que cada uno de nosotros pueda tener la información necesaria para reflexionar y elaborar su propia opinión de lo sucedido.

Las fuerzas populares kurdas HPG, que combaten al régimen fascista de Erdogan, dan cuenta que “los camaradas Leheng (Atilla Çiçek) y Alişer (Hussein Yıldırım) se encontraron con fuerzas del Estado armenio en la zona fronteriza con Armenia en agosto de 2021 y actuaron con prudencia para evitar una situación negativa. Sin embargo, fueron arrestados, detenidos y acusados. Nuestros amigos lucharon legalmente y fueron llevados ante el Tribunal de Apelación de Armenia el 23 de febrero de 2022, que decidió liberarlos, de acuerdo con el derecho internacional y armenio. Sin embargo, fueron secuestrados y detenidos por el servicio secreto armenio. Aunque se les prometió la liberación, hace aproximadamente un mes fueron extraditados de Armenia a Turquía”, señalan oficialmente desde el HPG, que no dudan en afirmar que “fueron entregados al Estado turco como resultado de una traición” y que con el falso argumento del accionar de los servicios secretos turcos “se intenta encubrir la traición del gobierno armenio”.

Para la organización kurda, Armenia ha violado las normas legales internacionales y sus propias leyes. “Entregar al Estado de Turquía a los revolucionarios kurdos que luchan por la existencia y la libertad de su pueblo y empatizan con el dolor de todos los oprimidos, es una vergüenza para Armenia. Nuestros dos camaradas han caído de esta manera en manos del Estado turco. Sin embargo, en Turquía, se la presenta como una operación muy exitosa del MIT”.

Para la co-presidencia del Consejo Ejecutivo de Congresode los Pueblos del Kurdistán (KCK), resulta preocupante que el gobierno armenio haya entregado a dos revolucionarios kurdos “en un momento en que el territorio de Armenia está siendo ocupado debido a las provocaciones y al apoyo del Estado turco”. “Esto ha revelado que el gobierno de Pashinian coopera con el Estado turco colonialista genocida y el gobierno fascista del AKP-MHP. Como Movimiento por la Liberación del Kurdistán condenamos enérgicamente al gobierno de Pashinian, que ha entregado a nuestros dos amigos producto de su actitud colaboracionista”, se enfatiza en la declaración.

En la declaración oficial del Congreso de los Pueblos del Kurdistán se subraya que “la lucha por la liberación del Kurdistán no sólo es la lucha por la libertad del pueblo kurdo, sino también por la libertad y la liberación de todos los pueblos de la región, especialmente del pueblo armenio. El pueblo kurdo considera al pueblo armenio como su pueblo hermano y al país en el que vive como una patria común. Se acerca al pueblo armenio basándose en estos sentimientos y apoyando su causa. Tanto el pueblo armenio como el kurdo lo saben muy bien. En consecuencia, ambos pueblos tienen sentimientos positivos hacia el otro. Las acciones de los colaboradores no socavarán la hermandad de los pueblos kurdo y armenio y su asociación en la lucha. Por el contrario, estos planteamientos permitirán a los pueblos kurdo y armenio emprender una lucha común aún más fuerte. La actitud del gobierno de Pashinian causa un gran daño a la causa del pueblo armenio y a su lucha por la existencia. Sólo se puede ser honorable y vivir de forma correcta resistiendo y luchando, no colaborando. Como Movimiento por la Liberación del Kurdistán, pedimos al gobierno de Pashinian que renuncie inmediatamente a sus relaciones de colaboración con el Estado colonialista turco genocida y pida disculpas al pueblo armenio y kurdo por este incidente”. 

Mientras tanto, la agencia oficial turca Anadolu publicó el 23 de septiembre, con la firma de Barış Gundoğan, un artículo titulado “Los servicios especiales turcos capturaron a dos terroristas especialmente peligrosos del PKK”, en cuya bajada se agrega que “los terroristas Atilla Çiçek y Hussein Yildirim ya han sido llevados a Turquía”.

Los primeros tres párrafos del artículo, tal como si fuera un “parte de guerra” del gobierno fascista de Erdogan, señalam: “La Organización Nacional de Inteligencia de Turquía (MİT) llevó a cabo una operación para detener a dos militantes de la organización terrorista PKK, que fueron incluidos en la lista internacional de personas buscadas a través de Interpol. Atilla Çiçek (indicativo Lehenk) y Hussein Yildirim (indicativo Alisher) ya han sido entregados a Turquía. Según las estructuras de seguridad turcas, los detenidos fueron acusados de intentar destruir la integridad y la unidad del Estado”.

Luego de enumerar los supuestos “actos terroristas” de los que se les acusa a los dos combatientes kurdos, la nota agrega que “según las agencias policiales turcas, Çiçek ha estado operando entre los líderes de los terroristas del PKK en Siria e Irán durante mucho tiempo, y Yildirim en Siria e Irak”.

En ningún párrafo del “parte de guerra” publicado por la agencia turca se hace mención del país donde se encontraban los militantes del PKK y donde los agentes de los servicios secretos MIT “llevaron adelante la operación especial”.

Cabe destacar que el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) es la histórica organización militar de defensa del pueblo kurdo, que nuclea a la mayoría de quienes luchan contra el fascismo en Turquía y por la liberación del pueblo. Ahora, su objetivo principal es el principio del confederalismo democrático, que permita a los pueblos de la región convivir en paz y confraternidad, y construir juntos un futuro mejor para todos y todas.

El PKK es considerada “organización terrorista” para Estados Unidos, la Unión Europea y Turquía -justamente por ellos-, que a su vez cataloga de satélites del PKK al Partido Democrático de los Pueblos (HDP) -tercera fuerza parlamentaria en Turquía-, al PYD y a las YPG -que activan en Siria- y al Partido de Vida Libre de Kurdistán (PJAK), que actúa en Irán.

Yendo a la parte armenia, si bien en su comunicado oficial el Servicio de Seguridad Nacional (SSN) cataloga las versiones circulantes como “infundadas y flagrantes”, y afirma que tienen como objetivo “desacreditar a las agencias de seguridad del Estado”, la situación, al menos, deja abierta la posibilidad de que se trate de una “entrega” -lisa y llana- o, en su defecto, de negligencia del aparato de seguridad estatal, que no pudo proteger a los militantes kurdos ni tampoco neutralizar el accionar -ilegal- de los agentes turcos en el país.

En cuanto a la supuesta “entrega”, el SSN enfatiza que “los rumores no solo son falsos, sino que carecen de sustento legal, ya que el proceso de extradición de personas condenadas en causas penales está fuera de su competencia”.

Hussein Yildirim y Atilla Çiçek fueron acusados de traspasar la frontera armenia en la región de Siunik. Lo hicieron el 16 de agosto de 2021, cruzando el río Arax desde la República Islámica de Irán hacia Armenia. Ambos portaban armas.

Oficialmente, el SSN informa que el juicio comenzado en octubre del año pasado finalizó el 27 de abril de este año. Por decisión del Tribunal de Casación, Hussein Yildirim fue sentenciado a cinco años de prisión y a una confiscación de bienes equivalente a tres millones de riales iraníes, mientras que Atilla Çiçek fue sentenciado a cinco años de prisión y confiscación de 5.700 dólares estadounidenses. Sin embargo, se decidió no aplicar la sentencia condicional a ambos acusados, fijándose un período de prueba de tres años. Por lo tanto, los militantes kurdos Yildirim y Çiçek fueron dejados en libertad una vez que abandonaron la sala del tribunal. Es decir, al momento que fueron capturados por los servicios de inteligencia de Turquía (MIT), ambos estaban libres y desarrollaban su vida con normalidad en el país.

¿Cómo pudieron los servicios turcos actuar con tanta facilidad en Armenia, secuestrar a dos militantes kurdos y llevarlos a Turquía? Si no hubo “extradición” ni “entrega”, lo que sí hubo fue una “sospechosa” sucesión de “negligencias” que nos muestra el desamparo en el que se encuentra el pueblo armenio y, principalmente, aquellos patriotas que luchan en la defensa de la patria.

El investigador político, periodista y militante popular armenio de la diáspora, Hamo Moskofian, no dudó en afirmar que “el objetivo detrás de la entrega de los dos héroes kurdos a Turquía, fue allanar con este regalo el camino para el encuentro que el 6 de octubre, en Praga, mantendrán entre Pashinian y Erdogan. Encuentro que fue facilitado por el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, y por el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Anthony Blinken”.

Queda claro que en el objetivo de alejar a Armenia de Rusia y acercarla a Occidente (Estados Unidos-Unión Europea-OTAN), todo vale para los sectores anti-armenios que se encuentran enquistados en distintos espacios de la estructura de poder en el país. Incluso, golpear los tradicionales y fraternales lazos que nos unen a otros pueblos de la región, con quienes tenemos un enemigo común: el proyecto panturquista.

La permisividad puesta de manifiesto ante el accionar de los servicios secretos turcos en Armenia debe provocar -además de bronca y descontento- la protesta formal de cada una de nuestras instituciones, ante el avasallamiento de los derechos soberanos del pueblo armenio y la inseguridad en la que se encuentra debido a la existencia de un gobierno que se ocupa más de cumplir sus objetivos particulares que en garantizar la seguridad del Estado.

Armenia está peligro. No sólo por el accionar de países con gobiernos fascistas y por la existencia en la región de proyectos expansionistas y de dominación (imperialismo, panturquismo, sionismo), sino por lo actuado por los sucesivos gobiernos que en los últimos treinta años -desde la desintegración de la Unión Soviética y la restauración capitalista- transformaron al país, nuevamente, en un juguete en manos de los diversos actores geopolíticos regionales.

Armenia precisa de un nuevo proceso de renacimiento nacional y social como aquel iniciado el 29 de noviembre de 1920. Y para ello, como en ese entonces, la unidad de todos y todas alrededor de un liderazgo y un proyecto patrióticos, resultan fundamentales. Tan fundamental, como mantener y fortalecer aún más nuestras relaciones con los países aliados y nuestros lazos con los pueblos hermanos de la región.

FUENTE: Adrián Lomlomdjian / Nor Sevan

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