Se entregan 300 miembros de ISIS que participaron en el motín de la prisión en Hesekê

Las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) informaron que 300 miembros del Estado Islámicos (ISIS) en la prisión de Sina, en Hesekê (Rojava), se rindieron recientemente, luego de participar en un masivo motín que se inició el 20 de enero pasado.

A través de su Centro de Medios, las FDS agregaron que al menos 175 mercenarios de ISIS fueron abatidos en los últimos tres días. Además, 27 integrantes de las FDS y de las Fuerzas de Seguridad Interna de Rojava cayeron en combate. A su vez, 100 terroristas que intentaron escapar de la prisión y otros diez que participaron en el ataque contra la cárcel de Sina, fueron capturados.

En un comunicado, las FDS explicaron que luego de un llamado “a la rendición segura y la entrega de las armas, a las 5 de la mañana nuestras fuerzas allanaron y controlaron uno de los edificios penitenciarios donde se atrincheraron los terroristas. Como resultado, unos 300 amotinados se rindieron a nuestras fuerzas. La operación continúa según lo planeado”.

Al mismo tiempo, las FDS continúan con la operación de barrido realizada en el barrio de Geweran, en Hesekê, con el objetivo de rastrear células terroristas que intentan apoyar a los amotinados.

“Nuestras fuerzas muestran un alto nivel de precisión y cautela por la seguridad de los civiles que fueron utilizados como escudos humanos en algunos puntos retenidos por estas células terroristas. Durante los enfrentamientos, ocho terroristas fueron eliminados. Por otro lado, uno de nuestros luchadores fue martirizado”, indicaron.

Por su parte, desde la Asamblea General de la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES) se reiteró la demanda de que los integrantes de ISIS de diferentes nacionalidades sean repatriados a sus países. Esta advertencia está dirigida principalmente a las naciones de Occidente.

Desde la Asamblea General se señaló que “hasta ahora, hay muchos indicios de que el objetivo principal de este ataque fue capturar Hesekê y abrir un corredor terrorista entre los campamentos de Al Hol y Til Temir”.

La AANES acusó al Estado turco de “orquestar” el ataque, el cual fue “planeado desde hace mucho tiempo”. En tanto, se remarcó que “la mentalidad turca” revela las ambiciones expansionistas y agresivas, que se concretan “con la ayuda de mercenarios y terroristas”. La Administración Autónoma alertó que Turquía “quiere destruir la estabilidad laboriosamente establecida y el proyecto democrático de Rojava y ocupar por completo la región”.

“En contraste, el régimen sirio permanece inactivo para proteger sus fronteras y permanece en silencio frente a la ocupación turca –criticaron desde la AANES-. Solo la vigilancia de nuestras fuerzas de seguridad, la intervención de la coalición global anti-ISIS, y el apoyo de los pueblos del norte y este de Siria podrían evitar que este plan malicioso de un corredor terrorista, que estaba dirigido contra toda la comunidad mundial, sea frustrado”.

En medio de esta situación, también se pronunció el Consejo Democrático Sirio (MSD o SDC), que advirtió que Turquía ataca otras zonas de Rojava para distraer a las FDS y permitir la fuga masiva de terroristas, como sucedió en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.

“La tarea de detener a un gran número de elementos terroristas de ISIS no fue algo fácil, pero es un trabajo que los principales países no pueden hacer porque renunciaron a asumir sus responsabilidades. Entonces, las Fuerzas Democráticas de Siria y las Fuerzas de Seguridad Interna de la Administración Autónoma, cumplieron con el deber junto con algunos países de las fuerzas de la Coalición Internacional”, manifestaron.

Desde el MSD remarcaron que “muchos países, incluida Turquía, no cortaron su apoyo a ISIS, sino que los armaron y desplegaron mercenarios en las áreas ocupadas, para devorar a la Administración Autónoma, plantando células terroristas para atacar y hacer estallar su proyecto nacional”.

El MSD explicó que algunos partidos políticos de la “oposición fallida” en Siria y el régimen de Damasco tratan de “describir lo que está sucediendo como discriminación racial y crímenes de guerra contra la humanidad”, aunque el gobierno de Bashar Al Assad “mató a más de medio millón de sirios con sus armas, misiles y cañones, y desplazó a más de diez millones de personas con su opresión, asedio y ataques contra civiles en ciudades y pueblos, hospitales, panaderías y mercados”.

“No sorprende que el régimen de Damasco defienda a estos terroristas que han cometido los crímenes más atroces”, aseveraron desde el MSD.

FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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