“Me dieron a mi hija en una caja de cartón”

El 14 de septiembre de 2018, Menfiyat Elçiçek (Axin Seydo), guerrillera de las filas de YJA Star (Tropas de Mujeres Libres), cayó en un enfrentamiento con tropas turcas en el campo de la provincia de Şırnak, en el norte de Kurdistán (Bakur, sudeste de Turquía).

Aunque su familia agotó todos los medios legales para obtener el cuerpo, las autoridades se negaron a entregarlo durante cinco años. El miércoles pasado, la familia de Menfiyat Elçiçek fue informada por la policía de que el cuerpo estaba en el instituto forense de Estambul y que sería entregado allí.

Los restos de la combatiente caída fueron entregados a su familia en una caja de cartón el viernes de la semana pasada. En el camino de regreso a casa, la familia envolvió los restos en una mortaja y los colocó en un ataúd para el funeral. Los restos fueron enterrados en el distrito de İdil, de Şırnak, bajo asedio policial.

La madre de la guerrillera, Asiye Elçiçek, dijo que había estado tratando durante cinco años de obtener el cuerpo de su hija. Y denunció que la entrega del cuerpo en una caja de cartón era un método de tortura. Asiye expresó su gran enojo por la entrega de los cuerpos de los guerrilleros caídos a las familias de esta manera y manifestó: “Nos tienen miedo”.

“Después de completar los procedimientos en Estambul, las autoridades dijeron: ‘Acerquen su automóvil a la morgue’ –recordó la madre de la guerrillera martirizada-. Acercamos nuestro coche a la morgue. Me entregaron a mi hija en una caja de cartón. Cuando llegamos a Adana, no pude soportar más esta situación. En Adana, amortajamos el cuerpo, lo pusimos en un ataúd y lo llevamos a İdil”.

Elçiçek contó que “nuestro dolor está muy fresco, al igual que nuestra ira. Cuando recibí el cuerpo de mi hija de esa manera, mis primeras palabras fueron: ‘Sacrificaría mi vida por estos cuerpos’. La policía me rodeó, pero no pudo hacer nada. Llevaba cinco años esperando el cuerpo de mi hija. Siempre decía: ‘Ojalá pudiera encontrar el cuerpo de mi hija’”.

“Nos duele mucho el corazón mientras esperábamos –señaló-. Que Dios no permita que nadie se salga con la suya. Cuando recibí el cuerpo de mi hija en esa caja de cartón, me sentí triste y enojada, pero una parte de mí también se sintió bien. Porque algunas madres siguen buscando los huesos de sus hijos. Traje su cuerpo a casa y ahora tengo la cabeza en alto”.

Asiye Elçiçek finalizó: “No importa lo que hagan, no nos derrotarán. Ellos son los que nos van a tener miedo. Lo que sea que estén haciendo, lo están haciendo por miedo a nosotros”.FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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