¡Este 8 de marzo las mujeres están de nuevo en huelga!

“Este 8 de marzo tiembla la tierra”, fue la primera frase del llamado de las mujeres argentinas a un paro global para el 8 de marzo de 2017, “porque nos apropiamos del tiempo y creamos su disponibilidad para nosotras mismas. 2017 es el momento de nuestra nueva revolución”.

No solo 2017, sino que todo el siglo es también el siglo de la revolución y de la resistencia de las mujeres…

¿Por qué?

Porque el sistema capitalista y el patriarcado han estado trabajando en coordinación entre sí con todas sus instituciones económicas, políticas y sociales. Desde las escuelas y las familias hasta el ejército, todas las instituciones que el capitalismo necesita para su sostenibilidad también son necesarias para la continuación del sistema patriarcal. Sin embargo, la contradicción entre capitalismo y patriarcado es una unidad en la contradicción. La principal fuente de esa contradicción es la del propio capitalismo. Existe una contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter especial de la propiedad privada. En otras palabras, mientras que la socialización de la producción acelera inevitablemente la participación de las mujeres en la vida social y la producción, el carácter específico de la propiedad privada empuja a las mujeres hacia el ámbito doméstico y el hogar.

A pesar de todos los desarrollos dentro de la tecnología, nada ha cambiado mucho en lo que respecta a los “deberes” de las mujeres en el hogar. Por supuesto, las lavadoras y los lavavajillas nos han facilitado un poco la vida, pero aun así las mujeres son las responsables de usarlos. El capitalismo no acabará con la esclavitud de la mujer en el hogar. Hay datos sorprendentes de Bélgica, la “capital” de Europa: desde el comienzo de la epidemia de coronavirus, el 78 por ciento de quienes recibieron permisos parentales eran mujeres. Porque a pesar de todo el desarrollo del capitalismo, el cuidado de los niños todavía se considera un deber de las mujeres. La situación tampoco es diferente en otros países.

La situación de las mujeres empeorará dentro del sistema capitalista. La opresión de la mujer se ha transformado ahora en el feminicidio contra la mujer. Cada día, cientos de mujeres son asesinadas por hombres muy cercanos a ellas. El movimiento de mujeres tiene herramientas para detener ese feminicidio y la huelga de mujeres es una de esas herramientas.

“Igual remuneración por igual trabajo”, es una de las principales demandas del paro de mujeres del 8 de marzo. Esa demanda se extendió por todo el mundo con la convocatoria de mujeres argentinas, que se rebelaron contra la violación y asesinato de Lucía Pérez, de 16 años. Y demuestra que este sistema capitalista, en el que la humanidad está condenada en este momento de la historia, no hará más que profundizar el conflicto de género.

Las mujeres han luchado por “igual salario a igual trabajo” muchas veces durante el siglo pasado. Por ejemplo, hace medio siglo, el 16 de febrero de 1966, 3.000 trabajadoras se rebelaron en la fábrica de armas Herstal, en Bélgica. Su lema era “No nos pagan ni siquiera tanto como a los niños”.

53 años después, esta vez en Suiza, las mujeres dejaron de trabajar por la misma demanda el 14 de junio de 2019. Aunque las mujeres hacen el mismo trabajo que los hombres, todavía reciben salarios más bajos simplemente porque son mujeres. Esta diferencia no es pequeña en absoluto, y es cada vez mayor. La diferencia salarial entre hombres y mujeres en Bélgica es del 23,8 por ciento.

Las demandas de las mujeres no es solo el fin de esta discriminación. También se exigen “salarios más altos para todos” y lo resumen con el lema “empecemos a recuperar lo que es nuestro”.

Las mujeres irán a la huelga con diversas demandas, que van desde el derecho a tener acceso al aborto gratuito, el trabajo de cuidados o el trabajo doméstico hasta ser reconocido como trabajo y remunerado.

La huelga se define en un sentido más amplio como “las clases trabajadoras” usan su poder que toman de su valor de producción. Las mujeres de todo el mundo lanzan una huelga este 8 de marzo. Es un día de revuelta contra la barbarie capitalista .

El paro de mujeres, que se realizará por quinta vez el 8 de marzo, reveló la importancia del trabajo de las mujeres para la producción. El hecho de que la sociedad necesita el trabajo de las mujeres para continuar, ha sido más visible como lo demostraron las huelgas en todo el mundo.

Este año, las mujeres de Turquía y del Kurdistán del Norte (Bakur) no convocaron una huelga general. Las mujeres de Turquía y Kurdistán del Norte prefieren mantenerse al margen de esta ola. La lista de razones para esto es larga. Sin embargo, creo que se trata de los límites de la lucha de las mujeres en nuestra geografía. Se relaciona con tener una perspectiva que no solo se limite a la preservación de los triunfos, sino que también empuje los límites más allá y trate de organizar campañas siguiendo las demandas de nuestra época.

FUENTE: Arzu Demir / Ozgur Politika / Medya News / Traducción y edición: Kuridstán América Latina

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