El PKK y un pueblo renacido

 “La esencia de la revolución no es la lucha por el pan; es la lucha por la dignidad humana”, dice Frantz Fannon.

Lo que afirma Fanon es un llamado a la lucha por todos los países colonizados, por todos los miserables de la tierra, que han sido oprimidos y explotados.

Él cree que el colonialismo, que se basa en la violencia brutal, solo podría dar un paso atrás cuando se enfrente a una gran contraviolencia, porque en los países colonizados la persecución anda por todos lados tan desnuda y mata a la gente a la luz del día, sin sentir la necesidad de ocultarlo.

Entonces, el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) emergió en el escenario de la política hace 44 años como un movimiento basado en la violencia contra el colonialismo en defensa de la liberación nacional.

Sin embargo, esta violencia anticolonialista no solo ha tomado las armas, sino que también ha encontrado otro significado, como un rechazo radical a las políticas colonialistas que niegan la existencia de los kurdos y la historia basada en la negación de los kurdos.

Abdullah Öcalan, el líder del pueblo kurdo, define el oscuro estado de rendición en el que ha caído su pueblo de forma similar a Fanon, de la siguiente manera: “Todos tan traidoramente, todos tan oscuros, miran sobre su propia realidad. Todo huele a desesperanza… La historia de Kurdistán, la historia de la libertad, seguirán diciendo, pero ¿había algo que pudiera llamarse historia en ese entonces? Por no hablar de su historia, ¿existía el pueblo como pueblo mismo? ¡Un pueblo que se convirtió en enemigo! ¡Un pueblo que ha sido enemigo de sí mismo más que nadie! Todos mis esfuerzos fueron también apelar a esta tribu maldita para que dejara este mal estado de ser. Mis arduos esfuerzos son como el intento de Moisés de llevar a la tribu al monte Sinaí”.

Así, el PKK fue formado por un grupo que se unió en torno a Rêber Abdullah Öcalan (rêber en kurdo podría leerse como líder y guía en inglés) para resucitar y reconstruir al pueblo kurdo, llevó su existencia al Kurdistán y declaró su fundación como Partido de los Trabajadores del Kurdistán el 27 de noviembre de 1978.

En primer lugar, el PKK no solo ha sido una organización armada que lucha contra el colonialismo, sino que también ha luchado contra el espíritu colonizado internalizado dentro de los kurdos. Al hacerlo, ha “dado un soplo de vida” a los valores y el estilo de vida del pueblo kurdo que había estado quieto.

En segundo lugar, el significado del PKK para el pueblo kurdo es dar a un pueblo, cuya existencia ha sido negada, la posibilidad de convertirse en sujeto y crear su historia como una subjetividad colectiva. Porque, según el PKK, el pueblo kurdo tiene un problema existencial: la existencia kurda había sido arrastrada a la extinción en lugar de haber sido sintetizada con otras existencias.

Luchar contra los ataques contra toda la sociedad kurda en las esferas cultural, económica, social y política, tiene un significado universal de defender la pluralidad que encarna esta tierra.

Como tercer y último punto, quiero llamar la atención sobre lo siguiente: lo que le importa al PKK no es tener un Estado, sino emerger como un auto-poder, que se encuentra dentro del pueblo kurdo y su historia. Es por eso que en el movimiento, las preguntas de “qué hacer, cómo vivir, cómo luchar”, siempre han encabezado la agenda, ya que estas preguntas, que en realidad constituyen el sentido de la vida, nunca se han ocultado y el movimiento siempre se ha movido en ese sentido, basado en un mecanismo de crítica y autocrítica.

Por lo tanto, el PKK y su liderazgo, ambos afirmando que tienen como objetivo crear un sentido y que esto es la libertad, se han ocupado de todos los temas políticos, sociales e incluso metafísicos, como la rebelión, la organización social, la producción de valor, la verdad, el yo, la defensa, la pluralidad, la religión, el universo, el género y la familia.

En este sentido, también se ha librado una lucha bastante profunda dentro del movimiento para que los individuos se deshagan colectivamente de la identidad esclava que se creó en el interior del capitalismo, el patriarcado y el colonialismo. Es decir, no se ha dado ningún compromiso a la hora de saldar cuentas con las identidades impuestas por el sistema, con las relaciones y valores del micro-poder.

Sartre, en su prefacio para los Miserables de la tierra, había escrito que la violencia de los colonialistas sobre las colonias tenía como objetivo deshumanizar a los colonizados. En el mismo prefacio, dice que al derribar a un colonialista, uno golpea dos pájaros de un tiro. Aquí, quien es destruido es tanto el opresor como el oprimido. Esta contra-violencia es el ser humano recreándose a sí mismo.

El PKK debe ser evaluado como un renacimiento, como una acción del sujeto, que había sido colonizado, para volver a ser un sujeto libre, porque la revolución significa la muerte del ser humano ex colonizado y el nacimiento del nuevo humano. El PKK se ha convertido en el acto de “extraer quirúrgicamente al colonizador desde dentro en una operación sangrienta”, como dice Sartre.

Eso quiere decir que el PKK ha realizado una operación de limpieza con brasas encendidas del alma del humano colonizado, que se avergonzaba de sus raíces y que se había rendido al colonialismo.

Por eso, el PKK es un acto de salvar a un pueblo que había quedado destrozado y sin aliento en los pantanos de las múltiples relaciones hegemónicas y llegar a la colectividad formada por individuos que tienen pensamientos independientes y libre albedrío.

El PKK no representa a las masas, que solo se unen en torno a un poder central y actúan en consecuencia; al revés, es la unidad de los individuos, que buscan cumplir con sus responsabilidades sociales con una conciencia y voluntad que se han ganado con trabajo y sacrificio.

Como acto de identificación como pueblo, como acto de apropiación y aceptación de su propia identidad, el PKK es una afirmación de existencia.

Entonces, lo que PKK significa es una marcha en un solo sentido hacia el nuevo mundo en la que las personas participan en él con lucha y con los valores que se han creado en medio de esta lucha.

¡Feliz 44 aniversario de la marcha por la libertad a todos los pueblos oprimidos!                              

FUENTE: Sara Aktaş / Yeni Özgür Politika / Medya News / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

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