“Una verdadera revolución no puede producirse por un cambio de poder”

Uno de los logros de la Revolución de Rojava es el establecimiento de un sistema escolar democrático y multilingüe. Mientras que la enseñanza de la lengua kurda estaba prohibida antes de la revolución, ahora los niños del norte y el este de Siria pueden recibir clases en su propia lengua materna. La Academia de la Modernidad Democrática (AMD) habló con Nisrîn Reşik, portavoz de la Asociación de Profesores del Norte y el Este de Siria (APNES), sobre el décimo aniversario de la Revolución de Rojava.

-Con la Revolución de Rojava se estableció un nuevo sistema educativo en el noreste de Siria. Hoy en día, no sólo hay escuelas árabes en la región, sino también kurdas y arameas. ¿Podría decirnos cómo es el sistema escolar? ¿Qué éxito tiene el sistema educativo y con qué dificultades tiene que lidiar?

-Toda persona y todo niño deben tener derecho a recibir educación en su lengua materna. Intentamos hacer realidad este derecho y actualmente ofrecemos escolarización en tres lenguas: kurdo, árabe y arameo. En los tres primeros años, todas las materias escolares se imparten únicamente en la respectiva lengua materna. A partir del tercer curso, los niños aprenden otra lengua de la población local, como el kurdo, el árabe o el arameo. A partir del quinto curso, pueden elegir una tercera lengua. En la mayoría de los casos, se elige el inglés.

Nuestro sistema educativo funciona bien y hasta ahora no hemos tenido grandes problemas por el multilingüismo. Sin embargo, en las zonas rurales a veces es difícil encontrar profesores de las lenguas nativas para todas las asignaturas escolares, incluidas la física, la química y las matemáticas. Debido a los atentados y a los problemas económicos, muchas personas huyeron, incluidos los profesores de las zonas rurales.

Otra dificultad es encontrar profesores de kurdo para los hablantes nativos de árabe que quieren aprender kurdo como segunda lengua y viven en zonas donde hay pocos kurdos. Uno de los mayores problemas del sistema educativo es la falta de libros de texto y diccionarios en kurdo, especialmente para las asignaturas de matemáticas, física, química, geografía y filosofía. En cambio, abundan las novelas, los libros de historia y los poemas. Para una buena educación en kurdo, necesitamos miles de diccionarios y libros de texto.

En este reto, nuestro sistema escolar necesita urgentemente ayuda exterior. La difícil situación económica y el embargo se reflejan también en el sector educativo. Debido a ello, es enormemente difícil proporcionar el equipamiento necesario para una buena enseñanza, como ordenadores, proyectores, pero también laboratorios. Incluso el suministro de electricidad en las escuelas puede convertirse a veces en un problema. Además, tenemos escasez de edificios escolares. También tenemos que renovar las escuelas existentes para que los niños puedan recibir clases en aulas seguras y adecuadas para ellos.

-¿Sabe cuántas escuelas, alumnos y profesores existen actualmente en el noreste de Siria?

-Las cifras actuales (en mayo de 2022) son las siguientes: hay un total de 4.356 escuelas, 838.086 estudiantes y 39.696 empleados en el sistema educativo en todo el noreste de Siria. El autogobierno del noreste de Siria consta de siete regiones, a saber, Cizîre (Jazira), Firat (Éufrates), Efrîn (Afrin), Tebqa (Tabqa), Reqqa (Raqqa), Minbic (Manbij) y Dêrazor (Deir Ezzor). Cada región tiene su propio Consejo de Educación, que es responsable de la educación en la región.

El Consejo de Educación también es responsable de la construcción de nuevas escuelas y de la renovación y remodelación de las antiguas.

-En las escuelas del régimen las clases sólo se impartían en árabe. Ustedes han establecido un sistema escolar multilingüe. ¿Qué otras diferencias hay entre su sistema escolar y el del régimen?

-Nuestro sistema educativo es multilingüe. La educación en la lengua materna es el pilar más importante de nuestro sistema. Nuestros objetivos son: promover la democracia en la sociedad, aumentar la concisión por los derechos humanos y la igualdad de género y promover las culturas y lenguas de los pueblos de la región. Trabajamos contra el extremismo religioso y promovemos la paz, la aceptación y la tolerancia entre y dentro de las comunidades religiosas. Por esta razón, se enseña a los niños sobre todas las religiones a partir del noveno curso. La dirección de la escuela es democrática. Las decisiones se toman junto con los niños y sus padres.

El sistema educativo del régimen de Assad se basa únicamente en el árabe y promueve sólo la cultura árabe-islámica. Los contenidos sólo se enseñan desde la perspectiva árabe siria. Como resultado, los miembros de otros grupos étnicos y religiosos son discriminados y asimilados. El sistema político del régimen de Assad es centralista y el partido nacionalista Baath toma todas las decisiones en solitario.

-También se han creado universidades en el noreste de Siria. ¿Puede decirnos algo sobre el número de universidades y las materias que se imparten en ellas?

-Originalmente teníamos cuatro universidades, pero la Universidad de Efrîn se cerró tras la ocupación turca. Las otras tres universidades se llaman Universidad de Rojava, Universidad de Kobanê y Universidad de Şerq. Estas universidades se inauguraron en 2016, 2017 y 2020 y se encuentran en las ciudades de Qamişlo, Kobanê y Reqqa. Según nuestros conocimientos más actuales, en las tres universidades se pueden cursar las siguientes carreras: Ingeniería Agrícola, Ingeniería del Petróleo, Ingeniería Petroquímica, Ingeniería Civil, Ecología, Medicina, Lengua y Literatura Kurda, Lengua y Literatura Árabe. Para la carrera de Magisterio, existen las siguientes asignaturas: Matemáticas, Física, Química, Geografía, Historia, Biología y Educación Primaria. Además, existen las siguientes facultades e institutos: la Facultad de Estudios Religiosos, la Facultad de Bellas Artes, el Instituto de Estudios de Traducción (inglés), el Instituto de Finanzas, el Instituto de Ingeniería Civil y el Instituto de Mecatrónica (3 años). Y, por supuesto, está la Facultad de Ciencias Sociales y el curso de Jineolojî en la Universidad Rojava de Qamişlo.

-Además de las universidades y escuelas, hay muchas academias en el noreste de Siria. ¿Qué papel desempeñan? ¿Qué se enseña en ellas y quién puede participar en la educación?

-En el noreste de Siria se ha creado una gran variedad de academias. Por un lado, están las Academias para una Sociedad Democrática. Están abiertas a la sociedad, especialmente a las personas que participan activamente en las estructuras de autogobierno. También hay academias autónomas para mujeres y, por ejemplo, academias específicas para profesores. Esto se debe a que todos los profesores asisten a diferentes cursos pedagógicos, didácticos y relacionados con la sociedad. El objetivo de los cursos relacionados con la sociedad es crear una conciencia democrática entre los profesores. Estos cursos son muy intensivos y suelen durar entre 30 y 45 días.

-La necesidad de una “revolución mental” se escucha a menudo en el noreste de Siria. La educación desempeña un papel importante en este sentido. ¿Puede decirnos a qué se refiere exactamente con “revolución mental” y qué se supone que debe conseguir?

-Una verdadera revolución no puede lograrse simplemente cambiando el poder o derrocando a alguien en el poder. Desde nuestro punto de vista, la revolución significa liberarse de un régimen nacionalista y jerárquico y acabar con las condiciones que hacen posible dicho régimen. Una revolución tiene éxito cuando se establece un sistema pacífico, libre y democrático. Esto no es fácil porque tanto la ideología como la cultura con la que el pueblo sirio ha crecido durante décadas se caracterizan por el racismo, el sexismo, el islamismo y el racismo cultural y lingüístico. Esto ha establecido un entendimiento que ve la diversidad como una amenaza a la cohesión y la uniformidad como la normalidad en la sociedad.

Las escuelas de las zonas controladas por el régimen han sido y siguen siendo como fábricas de asimilación y lavado de cerebro de la población siria. Además, el régimen utiliza los libros de texto como herramienta para continuar su dominio y arabizar a toda la población de Siria. El sistema educativo del régimen, que dura décadas, es una de las principales razones de la brutal guerra civil siria que dura desde 2011. Por eso necesitamos una revolución intelectual. En el autogobierno, especialmente en la educación, estamos luchando por una cultura democrática, una sociedad multicultural y multilingüe, la defensa de los derechos y la libertad de las mujeres, la igualdad de género, la libertad de religión y de creencias. Y nuestra lucha contra la vieja mentalidad y por una vida pacífica, libre y democrática continúa.

FUENTE: Academia de Modernidad Democrática

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